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Engorde

Alimentación animal: la ración define el margen en feedlots

Un estudio sobre alimentación animal en feedlots revela que el tipo de ración es clave para el margen bruto, más allá del sistema de suministro.

11 de septiembre de 2026 - 13:19

En un contexto de maíz con precios favorables, muchos engordadores de ganado, especialmente pequeños y medianos, han incrementado el uso de raciones con alto contenido de grano entero y concentrado proteico. Estas raciones son frecuentemente ofrecidas mediante autoconsumo, una práctica que reduce la necesidad de personal y, por ende, los costos operativos en la alimentación animal.

La relación maíz/novillo actual es de 56 kilogramos de novillo por tonelada de maíz en 2026, significativamente más favorable que el promedio de 102 kilogramos registrado en los últimos diez años. Esta situación plantea la pregunta sobre si la ventaja del bajo precio del grano, sumada a la reducción de costos operativos por autoconsumo, realmente mejora el resultado económico por cabeza en el negocio de los feedlots, caracterizado por márgenes muy ajustados.

Para dilucidar esta cuestión, la consultora Elizalde & Riffel presentó un análisis de los resultados económicos de animales livianos bajo cuatro planteos de terminación. Se compararon raciones con 90% de maíz y concentrado proteico, y raciones con 68% de maíz y afrechillo, ambas distribuidas mediante autoconsumo o suministro diario. El estudio se centró en feedlots pampeanos con capacidades de 500 a 2.000 cabezas por año, engordando animales livianos.

Costos operativos en la alimentación animal

Los costos operativos fueron calculados considerando las diferencias en el tiempo efectivo de trabajo del personal, así como los gastos de combustible y mantenimiento de maquinaria entre los distintos métodos de ofrecimiento de la ración. El sistema de autoconsumo con maíz y concentrado proteico mostró un costo operativo levemente menor, un 4% inferior, en comparación con el autoconsumo que utiliza maíz y afrechillo, debido a la menor cantidad de ingredientes a mezclar.

Para feedlots de escalas menores a 1.000 cabezas, los costos del autoconsumo resultaron ser un 12% inferiores en comparación con el suministro diario, independientemente del tipo de ración. Sin embargo, esta ventaja se revierte en escalas superiores a 1.000 cabezas, donde el suministro diario se vuelve más eficiente. Esto se debe a que la preparación de la ración en un mixer y su distribución en los silos con un chimango requiere más personal en los sistemas de autoconsumo para grandes volúmenes.

A pesar de que alimentar con silos de autoconsumo es más económico para escalas de hasta 1.000 cabezas, esto no implica necesariamente un mejor resultado económico por kilogramo producido. Es fundamental considerar también el costo de los diferentes tipos de raciones utilizadas en la alimentación animal.

Resultados económicos: la ración y el maíz

Las simulaciones de resultados económicos asumieron que la eficiencia de conversión es similar para ambos tipos de alimentos. Existen evidencias que sugieren que las raciones menos concentradas (68% maíz) ofrecidas diariamente pueden tener eficiencias similares a las más energéticas (90% maíz), ya que estas últimas pueden generar mayores riesgos de acidosis en los novillos.

El estudio modelizó animales livianos (machos y hembras de 180 a 320 kilogramos). Los precios de compra y venta fueron de $6.250 por kilogramo y $5.300 por kilogramo, respectivamente, con gastos comerciales (incluyendo fletes y comisiones) del 6% y 3%. El costo de la ración, calculado con precios de fines de agosto de 2026, consideró el maíz propio y el resto de los componentes a valores de mercado.

El costo en base seca fue de $351.278 por tonelada para la ración de maíz más concentrado proteico, y de $319.354 por tonelada para la ración de maíz más afrechillo. Esto significa que la ración elaborada con tres ingredientes (maíz, afrechillo de trigo pelleteado y premix pelleteado) es un 10% más barata que la mezcla de maíz y concentrado proteico. La clave es determinar cuánto impacta este ahorro en el margen bruto por cabeza.

El margen bruto promedio fue de $4.690 por cabeza para la ración de maíz más concentrado proteico, mientras que para la ración de maíz más afrechillo alcanzó los $32.127 por cabeza. Estos datos, que en muchos casos reflejan resultados negativos o levemente positivos, demuestran que el tipo de ración tiene un impacto significativo. La elección de maíz más afrechillo generó una diferencia de $27.437 por cabeza, independientemente de la forma de suministro.

En contraste, el sistema de alimentación (autoconsumo versus oferta diaria) tuvo una relevancia menor. Pasar de autoconsumo a oferta diaria generó, en promedio, una diferencia de solo $5.386 por cabeza ($21.112 para autoconsumo versus $15.715 para suministro diario). Esto confirma que el resultado económico en los feedlots depende más del tipo de ración que del método de suministro.

La escala del encierre también incide notablemente en el margen bruto. Para corrales de 500 animales, la ración de maíz y concentrado en autoconsumo, la más utilizada por los productores, generó márgenes negativos. En estos casos, la ración de maíz y afrechillo fue la única que arrojó resultados positivos. Esta conclusión sobre la conveniencia de la ración casera para escalas chicas y medianas se ha mantenido constante durante los diez años de seguimiento de Elizalde & Riffel.

La diferencia promedio en el margen bruto entre la ración de maíz y afrechillo respecto a la de maíz y concentrado proteico, durante el período de 2017 a 2026, fue de 20 dólares por cabeza (equivalente a $30.400 al valor actual). Incluso con las variaciones en los precios del maíz y otros ingredientes a lo largo de los años, las diferencias siempre fueron favorables para la ración de maíz y afrechillo. Para un encierre de 1.000 cabezas, esta diferencia acumulada a lo largo de diez años ascendería a 200.000 dólares, un monto significativo para el productor.

En resumen, las raciones con grandes cantidades de maíz y concentrados proteicos suelen generar resultados económicos pobres o negativos para feedlots de 500 a 2.000 cabezas por año, incluso cuando el maíz es barato. La combinación más efectiva para estos encierres es fabricar una ración simple a campo con componentes secos. Esta ración debe ofrecerse en silos de autoconsumo si la escala es de hasta 1.000 cabezas por año, o en forma diaria si se supera esa cantidad, optimizando así la rentabilidad de la alimentación animal.

FUENTE: Valor Carne

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