Una reciente investigación observó que las cepas de un probiótico tópico demostraron excelente retención en el conducto auditivo externo de perros sanos. Las gotas también inhibieron in vitro el crecimiento de Staphylococcus pseudintermedius, Pseudomonas aeruginosa y Malassezia pachydermatis, patógenos asociados a la otitis externa canina.
Investigan probiótico para inhibir patógenos de otitis canina
Un estudio observó que el probiótico tuvo retención en perros e inhibió patógenos de la otitis externa.
Este probiótico contiene las cepas vivas Lactiplantibacillus plantarum y Lacticaseibacillus rhamnosus. Su formulación está diseñada para apoyar la recuperación de un microbioma ótico saludable.
Para evaluar la viabilidad y persistencia de los probióticos, los investigadores incluyeron 15 perros sanos, distribuidos aleatoriamente en cinco grupos de tres animales. Cada perro recibió una única aplicación de seis gotas en ambos conductos auditivos externos. Las muestras se recogieron a las 24, 48, 72 y 96 horas, y a los siete días, según el grupo.
Los recuentos de Lactobacillaceae fueron significativamente superiores a los valores iniciales en todos los momentos de muestreo. Se recuperaron bacterias viables una semana después de la aplicación. Durante el estudio, no se observaron acontecimientos adversos en ninguno de los perros tratados, lo que sugiere un perfil de seguridad favorable para el uso de este probiótico.
Inhibición de patógenos de la otitis
Por otra parte, los ensayos de laboratorio evaluaron un aislado clínico de cada uno de los tres patógenos principales, procedentes de oídos de perros con otitis externa. La capacidad de inhibición de las gotas probióticas se comparó con la de distintos antibióticos y antifúngicos de uso común en la dermatología veterinaria.
Las gotas mostraron una inhibición significativamente mayor de P. aeruginosa en comparación con gentamicina y marbofloxacino. También se observó una inhibición superior de S. pseudintermedius frente a neomicina y marbofloxacino. Contra M. pachydermatis, la inhibición fue similar a la observada con terbinafina y ligeramente superior a la de miconazol, aunque estas diferencias no fueron estadísticamente significativas.
Estos resultados alientan la exploración continuada de terapias basadas en probióticos como una estrategia novedosa y respetuosa con el microbioma para la prevención y el manejo de la otitis externa canina, según concluyeron los investigadores.
FUENTE: Animal's Health