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EDITORIAL

Aplausos para el canal comercial veterinario

Este 2020 que será recordado como el año de la pandemia, las cuarentenas, los barbijos y el alcohol en gel, también sirvió que demostrar la verdadera fortaleza de un eslabón estratégico: las veterinarias tanto de grandes, como de pequeños animales, ubicadas a lo largo y ancho de todo el país.
Motivar | Luciano Aba
Por Luciano Aba 1 de diciembre de 2020 - 00:35

@aba_luciano
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Desde siempre, MOTIVAR destacó la transcendencia del canal comercial veterinario como el primer gran difusor del mayor uso de las tecnologías disponibles para cuidar la salud y estimular la productividad de las distintas especies animales. Pero este año, no fuimos los únicos.
Este 2020 que será recordado como el año de la pandemia, las cuarentenas, los barbijos y el alcohol en gel, también sirvió que demostrar la verdadera fortaleza de un eslabón estratégico: las veterinarias tanto de grandes, como de pequeños animales, ubicadas a lo largo y ancho de todo el país.
Desde la teoría, laboratorios y distribuidores, siempre supieron que este era el camino. Pero en la práctica, desde hacía años que los resultados no lo dejaban tan claro como en los últimos meses.
Poniendo el cuerpo y arriesgando no solo su salud, sino también la de todas sus familias, los veterinarios argentinos fueron el gran impulsor del crecimiento real que vivió el sector en lo que fue la mayor adopción de planes sanitarios en buena parte de las especies animales.
“Si logramos que los dueños de las mascotas y los productores ganaderos vayan a la veterinaria, podremos estimular el mayor uso de las vacunas y los fármacos que ofrecemos”. En esta frase muchas veces se resumía la expresión de deseo por la cual laboratorios y distribuidoras han intentado (sin éxito) estimular este canal por sobre otros en la llegada de sus productos al mercado. Y este año ocurrió. Claro que no gracias a una campaña conjunta entre todos los involucrados, sino lamentablemente por las restricciones impuestas por la propia pandemia causada por el COVID19.
Descartadas las vías informales, las veterinarias lograron rápidamente ponerse a tono con las exigencias para poder hacer uso de su excepción al aislamiento social, preventivo y obligatorio que duró meses en nuestro país. Mediante protocolos de atención, inversiones en infraestructura y una destacable vocación por seguir brindando sus servicios, los veterinarios dejaron en claro aquello que ya todos decían saber: cuanto mayor conocimiento tengan las personas respecto de la importancia de aplicar planes sanitarios, más y mejor lo harán.
Y así lo reconoce toda la cadena. Muestra de ello fue la opinión de referentes del mercado durante la Cumbre de la Industria Veterinaria Argentina organizada por MOTIVAR y que este año debió desarrollarse de manera virtual.
Allí, más de 50 representantes de laboratorios y distribuidoras destacaron ser parte de un sector privilegiado que logró crecer por sobre la media de otras actividades económicas, adjudicándole gran parte de este éxito al canal comercial profesional que siguió trabajando, con excelentes resultados.
En el campo, en la manga, en las granjas y en las clínicas de pequeños animales. Los veterinarios dejaron todo y fueron reconocidos. Aplausos para ellos.
Claro que ahora, que las otras vías de llegada a los consumidores vuelven a abrirse los interrogantes se multiplican. ¿Qué pasará de aquí en más? ¿Será 2021 el año de la consolidación de un modelo que funciona? ¿Se volverá a saltear a este eslabón para lograr supuestos mejores y más rápidos resultados?
Lejos de aventurar una conclusión, nos permitimos soñar en que los involucrados adoptarán la tendencia en favor de reconocer, más allá de las palabras, el trabajo realizado y los muy buenos resultados generados por los veterinarios argentinos.

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