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PREPARANDO LA PROXIMA CAMPAÑA DE INSEMINACIONES

Valorizar las acciones y resaltar su aporte económico productivo

Al establecer la implementación de un cambio técnico, el veterinario debe presentar un presupuesto que contemple las ganancias a obtener y no sólo los gastos que la misma genera.
Por GABRIEL RODRIGUEZ 31 de agosto de 2013 - 23:30

Cuando usted como veterinario propone una medida técnica para ser aplicada en una empresa ganadera -destete precoz, un plan sanitario determinado, un aumento de carga, o inseminación artificial de tiempo fijo, etc, lo primero que suele obtener -del lado del productor- es una pregunta: «¿cuánto cuesta?», o «¿cuánto me sale esta implementación?».

Si bien, marketineramente hablando (si se me permite el término), el cliente «siempre tiene la razón», sería un error comunicarle primero -y mucho menos únicamente- los precios de la medida propuesta.

En cambio, es recomendable demostrarle cuánto podría ganar con la acción planteada y, para ello, si bien los gastos cuentan, debemos ser capaces de estimar los ingresos económicos para contraponerlos -justamente- a los costos que tanto preocupan al productor. Cuatro cuestiones considero básicas para este análisis:

• No confundir lo económico con lo financiero. La medida propuesta debe ser analizada primeramente con la lógica económica (ingresos menos costos).

• Los costos son -de alguna manera- más «ciertos» que los ingresos. Si estos últimos no se muestran correctamente resultará imposible evaluar si la medida en a implementar es conveniente, desde el punto de vista económico.

• Definir el horizonte de análisis. Normalmente, el año es un buen marco de referencia a considerar.

• Evaluar el riesgo involucrado. ¿Hasta qué punto la decisión será la misma y a partir de qué valor (por ejemplo, de tasa de preñez o precio de venta del ternero) el cambio dejará de ser conveniente?

Gráfico N° 1 – Presupuesto Parcial
Aumento ingresos (+)  Disminución costos (-) 
Más kg ternero $ 27.820.80 Menor sanidad toros $ 1.200.00
Menor alimentación toros $ 2.720.00
Menor amortización toros $ 7.200.00
$ 27.820.80 $ 11.120.00
Aumento costo (-) Disminución  ingresos (-) 
Honorarios veterinarios $ 8.000.00
Tratamiento IATF $ 14.000.00 No existen $ 0
$ 22.000.00 $ 0
Resultado del Presupuesto Parcial $16.940.80 anuales
$84.70 por vientre por año

Gestión

Una buena herramienta para este tipo de análisis y presentación de resultados es el denominado «Presupuesto Parcial», que permite analizar de forma incremental un cambio propuesto, al partir de una situación base y compararla con el objetivo.

A través de este modelo se presentan el aumento de ingresos y la disminución de costos -ambos mejoran el patrimonio neto y por tanto son positivos-. Por otro lado, se percibe el aumento de costos y la disminución de ingresos; todos efectos provocados por el cambio a analizar.

Si bien el foco inicial se pone en la identificación de los aspectos cuantitativos incluidos en el presupuesto parcial, existen efectos posibles de la medida o cambio a considerar, que resultan de difícil medición (ejemplo, la mejora genética del rodeo), o provocan impactos cualitativos -sean positivos o negativos-, cuya medición directamente no tiene sentido cuantificar (ejemplo, un mejor clima laboral producto del distinto sistema de trabajo).

 

Ejemplo

Supongamos que usted le propone a un productor de cría bovina de 200 vientres a servicio, pasar de servicio natural a IATF con repaso con toros, cuyo efecto productivo sería, básicamente, por mejor distribución de preñez y bajo la hipótesis de fecha fija de destete, mejorar el peso promedio al destete de terneros de los actuales 172 kilos a 186 kilos promedio estimados.

La tasa de destete actual (92%) no cambiaría, y, aplicando la técnica, se pasaría de utilizar el 3% de los toros, a sólo el 1%. El costo de la técnica -una gran preocupación del productor- sería de $70/vientre a servicio, más sus honorarios profesionales anuales de $ 8.000.

Bajo la hipótesis de precio de venta del ternero de $10.8/kilo (neto de gastos de venta) y precio de toros de $11.000, toro descarte de $3.800 y vida útil de 4 años (que permiten calcular la amortización del toro, en parte ahorrada), y al ser los gastos sanitarios por toro de $300 anuales y de alimentación de $680 (ambos bajarían en términos anuales), podemos calcular y presentar los resultados (Ver Gráfico N°1)

De esta forma, usted puede comunicar lo que estas cifras muestran: en las condiciones analizadas, se obtendría una utilidad adicional de $16.940,8 anuales, de aplicarse la medida propuesta.

Esto representa $84,7 por vientre a servicio por año. Los ingresos surgen de los 14 kilos adicionales, que por 184 terneros a $10.80 el kilo totalizan los $27.820,8.

Dentro de los ahorros de ingresos, se destacan los $7.200 por la menor amortización de toros: se necesitan dos en lugar de seis; siendo la depreciación por toro de $1.800 -(11.000 – 3.800) / 4 años-.

Interesante es puntualizar que con aproximadamente $22.000 anuales de costos adicionales, la inversión necesaria para realizar los cambios generaría un resultado incremental de $16.940,8: la tasa de rentabilidad de la medida es del 77% en este caso. Nótese que no se han considerado de forma cuantitativa los probables efectos positivos que podrían producirse al mejorar la genética del rodeo, aspecto cualitativo a favor del cambio evaluado, que en el análisis integral deberá tenerse presente.

Con análisis de este estilo se puede salir del tradicional «¿cuánto cuesta?» y avanzar hacia la respuesta a un interrogante de mayor trascendencia empresarial: «¿Cuánto valor me aporta?».

 

Este artículo fue publicado en la edición de abril de 2013 de la Revista DOSmasDOS (dosmasdos.com.ar).

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