El Consejo de Veterinarios de Misiones ha manifestado una profunda preocupación frente a la falta de provisión de vacunas antirrábicas destinadas a los profesionales que ejercen en la provincia. Este desabastecimiento ocurre en un escenario crítico, dado que la región registra focos activos de la enfermedad, lo que incrementa sustancialmente el riesgo sanitario para los veterinarios durante sus intervenciones tanto en la práctica clínica como en el trabajo de campo.
Históricamente, el sistema de salud pública se encargaba de garantizar estas dosis esenciales para la bioseguridad de los profesionales, pero en la actualidad el suministro habitual se encuentra interrumpido. Al respecto, el presidente del Consejo de Veterinarios de Misiones, Pablo Castillo, advirtió sobre el inicio de las gestiones y la falta de respuestas: “Hace unos meses venimos solicitando las vacunas y aún no están llegando”.
Brotes constantes de rabia en una región endémica
La gravedad del cuadro radica en la exposición constante del sector veterinario a esta enfermedad zoonótica en una zona endémica. Al detallar el riesgo ocupacional que atraviesa el sector, Castillo fue categórico: “En Misiones tenemos brotes permanentes y focos activos de rabia. Hay colegas que intervienen y tienen la posibilidad de enfermarse”.
Esta situación marca una carencia alarmante frente a un esquema preventivo que en años anteriores funcionaba con normalidad y protegía a los veterinarios en la primera línea de contención de la enfermedad.
Según detalló el titular de la entidad, "el requerimiento para proteger a los colegas no representa un volumen inalcanzable para el Estado, teniendo en cuenta que la inmunización es dinámica y no todos requieren la vacuna anualmente". En este sentido, Castillo precisó: "Yo creería que si tenemos que pensar en un promedio, estaríamos hablando de unas 40, 50 dosis por año que requerimos los veterinarios".
Lucha burocrática
Ante la ausencia de estas dosis en los sistemas de salud municipales y provinciales, y frente al argumento de que la Nación ha dejado de enviar los insumos, el Consejo debió buscar vías alternativas. Si bien el pedido formal fue cursado al Ministerio de Salud provincial para que sea elevado a las autoridades nacionales, también se iniciaron gestiones con otras carteras.
“Estamos trabajando con la Secretaría de Ganadería para ver si pueden colaborar, porque ellos también tienen veterinarios en el campo y la prevención los alcanza”, señaló Castillo.
El faltante de vacunas configura un escenario de máxima alerta. Mientras se aguardan respuestas oficiales para restablecer la provisión de las dosis, la profesión veterinaria de Misiones advierte que esta interrupción no sólo vulnera la seguridad laboral de quienes intervienen ante la enfermedad, sino que compromete directamente el control sanitario integral de la provincia.
FUENTE: Primera Edición