La Federación Porcina Argentina (FPA) presentó a representantes de cámaras provinciales y entidades productivas los principales lineamientos del Plan de Control y Erradicación de la Enfermedad de Aujeszky, una estrategia sanitaria de alcance nacional que comenzará en 2023 y se extenderá hasta 2029.
Los productores interesados tienen plazo hasta el 8 de agosto para adherir mediante la firma de la nota de intención correspondiente.
Desde hace varios meses, la FPA viene trabajando de manera sostenida junto al Senasa en la adecuación de la normativa vigente para dar inicio al plan. Este articulación público-privada también involucra a los entes sanitarios locales, que actuarán como brazo operativo en las distintas regiones del país.
La Federación, en tanto, será la encargada de financiar las acciones previstas a través de un esquema de aportes voluntarios por parte de los productores adheridos. El equipo técnico a cargo del plan está integrado por los médicos veterinarios Ramón Sanguinetti, Laura Alarcón, Ana Nicola, Facundo Evangelista y Carla Scarpato.
Tres etapas de implementación
El plan se estructura en tres etapas principales para su implementación:
• Diagnóstico y clasificación: La primera fase consiste en determinar el estatus sanitario de cada establecimiento (libre o infectado) mediante el diagnóstico y la clasificación de predios. Los muestreos varían según el tamaño de la granja: para granjas de 100 cerdos o menos, los muestreos son mensuales; para granjas grandes, son cuatrimestrales. Además, los movimientos comerciales registrados entre 2023 y 2025 serán muestreados cada seis meses.
• Regionalización: La segunda etapa se organiza según la densidad de establecimientos y la prevalencia de positivos en cada área.
• Erradicación: La tercera fase comprende acciones de erradicación y vigilancia epidemiológica, incluyendo muestreos en campo y tareas en frigoríficos. En predios pequeños donde se detecta infección, los productores pueden optar por el despoblamiento —con los costos operativos cubiertos por el fondo común— o la vacunación controlada.
Mecanismos de saneamiento
El plan establece diferentes mecanismos de saneamiento. En predios pequeños, si se detecta infección, los productores podrán optar por el despoblamiento (con los costos operativos cubiertos por el fondo común) o la vacunación controlada.
En todos los casos, los costos de aplicación serán afrontados por el propio establecimiento. La trazabilidad, los registros sanitarios y la ejecución de las tareas estarán a cargo de veterinarios acreditados, con respaldo del Senasa y los entes locales.
Aujeszky e impacto económico
En cuanto al impacto económico de la enfermedad en comparación con los aportes requeridos para la ejecución del plan, un análisis técnico reveló que un criadero de 1.000 cerdos adherido al plan, con un escenario de 75% de participación, debería aportar unos U$S 6.500 durante la primera etapa. Si ese mismo criadero optara por realizar vacunación sin haber adherido al plan, los costos estimados ascenderían a U$S 28.000.
En cambio, si el virus ingresara en el predio y provocara pérdidas productivas, el perjuicio económico podría alcanzar los U$S 240.000, sin contar el lucro cesante.
Para llevar adelante las acciones previstas, se conformará un fondo inicial de $ 350 millones que permitirá financiar los primeros cuatro meses de trabajo. Cada productor aportará en proporción a los capones enviados a faena, según los datos oficiales provistos por Senasa.
A partir del segundo mes de ejecución, se revisarán los gastos y se repondrá la caja cada dos meses bajo el mismo mecanismo. La FPA destacó que el fondo será auditado por un estudio contable independiente, que estará a cargo de la facturación, las cobranzas y la publicación periódica de indicadores de gestión. "Este componente de transparencia es clave para garantizar el compromiso asumido por los productores y velar por el uso eficiente de los recursos", señalaron desde la FPA.
¿Cómo adherir?
El proceso de adhesión comienza mediante la firma de una nota de intención, que debe enviarse antes del 8 de agosto por correo electrónico a la Federación. Luego, una vez iniciado el Plan, el productor deberá ingresar al sistema SIGSA para autorizar a la FPA a acceder a los datos de faena registrados, lo que permitirá calcular el aporte correspondiente.
Desde la entidad remarcaron la importancia de continuar ampliando la adhesión de los productores ya que cuanto mayor sea el nivel de participación, menor será el esfuerzo económico individual y mayor la efectividad del plan.
"El Plan de Control y Erradicación de la Enfermedad de Aujeszky es una herramienta estratégica que nos permitirá mejorar el rendimiento productivo, reducir los costos sanitarios y, en consecuencia, aumentar la rentabilidad del negocio porcino", señaló Agustín Seijas, director ejecutivo de FPA. Y agregó que "su éxito depende del compromiso de todo el sector".
La carta de adhesión para los productores se puede descargar en el siguiente LINK.