sLas pérdidas reproductivas continúan siendo una de las principales limitantes de la reproducción bovina en Argentina. Un informe del Laboratorio 9 de Julio confirma que el diagnóstico certero de los abortos continúa siendo complejo y que el impacto productivo se refleja directamente en menores porcentajes de destete.
Así lo detalla el informe elaborado por Clara Giovanini y el MV Julio C. Caione, del Laboratorio 9 de Julio, donde se analiza el aborto bovino como un problema frecuente, pero de diagnóstico veterinario complejo.
En los sistemas de cría, el objetivo productivo es claro: un ternero por vaca por año. Sin embargo, los registros históricos de la región muestran que solo seis de cada diez hembras que ingresan al servicio logran destetar su cría. En tambos, el desafío es similar: alcanzar intervalos entre partos de 365 a 380 días para sostener la eficiencia.
Pérdidas en reproducción bovina
El trabajo retrospectivo incluyó 201 protocolos correspondientes a fetos remitidos mayoritariamente desde la provincia de Buenos Aires entre 2019 y 2025. De ese total, solo en 102 casos se logró confirmar un diagnóstico etiológico, mientras que en 99 no fue posible identificar con certeza la causa del aborto. Incluso, tres fetos presentaron diagnósticos dobles, elevando el total de agentes detectados a 204.
Entre los principales agentes involucrados se destacaron bacterias como Campylobacter spp., Brucella spp. y Leptospira spp.; virus como el de la diarrea viral bovina (BVDV) y el herpesvirus bovino tipo 1 (IBR); y protozoos como Neospora caninum y Tritrichomonas foetus.
Justamente, la neosporosis se mantiene como la principal causa infecciosa de aborto según la bibliografía nacional y en concordancia con los resultados del laboratorio. Se estima que más del 90% de los rodeos lecheros y más del 50% de los rodeos de carne en la Pampa Húmeda presentan al menos un animal seropositivo.
No obstante, alcanzar un diagnóstico certero no siempre es sencillo. La calidad de las muestras remitidas y los procesos de autólisis fetal dificultan muchas veces la identificación del agente causal. De allí la importancia de la articulación entre el veterinario de campo y el laboratorio, acompañando el envío del material con historia clínica completa y datos sanitarios del rodeo.
Diagnóstico veterinario a tiempo
En este contexto, cobra relevancia el control de enfermedades de transmisión sexual como tricomoniasis y campylobacteriosis, así como la vigilancia permanente sobre brucelosis, aún vigente pese al Plan Nacional de Control y Erradicación.
El informe también recuerda que muchas de estas enfermedades son zoonóticas, reforzando el enfoque de “Una sola salud” promovido por organismos internacionales, que integra la salud animal, humana y ambiental.
Diagnosticar a tiempo, mejorar la calidad de las muestras y sostener planes sanitarios integrales aparecen como las claves para reducir progresivamente el impacto de las pérdidas reproductivas y mejorar la eficiencia productiva en los rodeos argentinos.
FUENTE: Laboratorio 9 de Julio