Durante el primer semestre de 2026, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) impidió el ingreso a la región patagónica de 84.806 kilogramos de productos de origen vegetal y animal por no cumplir con las normativas vigentes y representar un riesgo zoofitosanitario. Esta acción se enmarca en la estrategia de preservar el diferenciado estatus sanitario de la zona, crucial para su desarrollo productivo.
Los decomisos se realizaron como parte de las inspecciones habituales que lleva adelante la Barrera Sanitaria Patagónica en rutas y aeropuertos. Las detecciones involucraron tanto a cargas comerciales como a vehículos particulares y equipajes de pasajeros, con el objetivo de mitigar riesgos zoofitosanitarios.
Un pilar fundamental en estas operaciones fue la Brigada Canina del Senasa. Los binomios, conformados por un inspector guía y un can adiestrado, agilizaron las inspecciones gracias al desarrollado olfato de los animales. Durante los primeros 6 meses del año, los canes participaron en 3.859 inspecciones, realizando 693 detecciones de productos de ingreso prohibido.
Acciones de bioseguridad en la barrera
La Patagonia argentina posee un estatus sanitario diferenciado, libre de plagas y enfermedades que afectan a otras regiones del país y del exterior. Esta condición representa un valioso patrimonio que otorga ventajas competitivas para las exportaciones de productos agropecuarios a los mercados internacionales más exigentes.
Bajo el lema “Patagonia región única, sanidad diferenciada”, el Senasa acuerda y trabaja junto con los gobiernos provinciales y la Fundación Barrera Patagónica (FUNBAPA). Esta entidad, conformada por todas las provincias de la Patagonia, Buenos Aires y el sector privado productivo, colabora para conservar estos estatus sanitarios diferenciados, impidiendo el ingreso de productos que pueden ser vehículo de plagas o enfermedades como la fiebre aftosa, las moscas de la fruta o Lobesia botrana. Estas medidas de bioseguridad son esenciales para la protección regional.
Luego de cada procedimiento, el personal del Senasa evalúa las condiciones de la mercadería para determinar si es apta para el consumo humano. Siempre que se cumple este requisito, los productos se destinan a instituciones de bien público ubicadas al norte de la barrera sanitaria. Bajo esta modalidad, en el primer semestre de 2026 se entregaron 20.531 kg de productos de origen vegetal y 96 kg de origen animal a distintos municipios y bancos de alimentos.
FUENTE: Senasa