Un productor lechero en Lehe, Alemania, ha logrado controlar eficazmente la incidencia de enfermedades podales en su rodeo mediante la implementación de una vacuna autógena y un riguroso protocolo de manejo. Hermann Rösing, quien introdujo la patología al adquirir vaquillonas, observó una mejora significativa en la salud podal de sus animales tras adoptar esta estrategia.
La explotación de Hermann y Anja Rösing, ubicada en la región de Emsland, cuenta con 195 vacas lecheras y 125 animales jóvenes. La enfermedad de Mortellaro, una de las principales enfermedades podales que afectan a los bovinos, se había convertido en un desafío constante. La solución propuesta por el veterinario fue una vacuna específica para la granja, desarrollada a partir de los patógenos presentes en el propio establecimiento.
El programa de manejo incluye el recorte de pezuñas y tratamientos preventivos en momentos clave del ciclo productivo. Todas las vacas reciben atención podal al momento del secado y nuevamente después del parto. Esta práctica es fundamental, ya que los animales son mantenidos en camas de paja durante 4 semanas, un entorno donde el crecimiento de las pezuñas es más rápido que en pisos de rejilla.
La implementación de la vacuna autógena es un pilar central en la estrategia de control de las enfermedades podales. Sin embargo, su efectividad se potencia con un enfoque integral que prioriza la higiene y el monitoreo constante. Hermann Rösing ha observado una disminución en los problemas podales desde la incorporación de este tipo de vacunas, lo que se traduce en una mejora del bienestar animal y la productividad del rodeo.
El mantenimiento de la higiene en los corrales y áreas de tránsito es crucial para prevenir la diseminación de patógenos. Aunque el material fuente no detalla las medidas exactas, la experiencia de la granja Rösing subraya la importancia de combinar la inmunización con buenas prácticas de manejo ambiental. La atención regular a las pezuñas, especialmente en la transición entre diferentes tipos de alojamiento, contribuye a la resiliencia del ganado frente a estas afecciones.
Este caso de éxito en la lechería alemana demuestra que la combinación de herramientas específicas, como las vacunas personalizadas, con un manejo preventivo y una higiene adecuada, puede ser determinante para controlar patologías complejas que impactan la rentabilidad y la salud de los bovinos.
FUENTE: Dairy Global