Investigadores de la Universidad de Navarra, ISGlobal y otras instituciones internacionales están mapeando el ganado para estudiar su distribución geográfica en relación con las personas y la transmisión de malaria. Este nuevo enfoque aplica la epidemiología ambiental para analizar si los animales de cría potencian o neutralizan los contagios, alineándose con el concepto de Una Salud.
Estudio de Una Salud vincula ganado y transmisión de malaria
Un estudio innovador aplica el concepto de Una Salud para analizar cómo la distribución de bovinos influye en la transmisión de malaria, resolviendo debates.
Los científicos han intentado durante años controlar los vectores de transmisión de la malaria. En este contexto, existe un intenso debate sobre el papel del ganado en la propagación de la enfermedad, que se resume en dos hipótesis principales: la zooprofilaxis y la zoopotenciación. La zooprofilaxis sugiere el uso de bovinos como una fuente alternativa de sangre, desviando así a los mosquitos vectores de las personas y reduciendo la exposición humana.
Por otro lado, la hipótesis de la zoopotenciación sostiene que la presencia de animales de cría podría, paradójicamente, aumentar la población de mosquitos vectores, favoreciendo de este modo la transmisión de la enfermedad a los humanos. Los estudios realizados hasta la fecha solían considerar al ganado únicamente como un recurso a nivel de hogares particulares, sin profundizar en su posible efecto como un factor de exposición ambiental en una zona más amplia que abarcara múltiples comunidades.
Nuevo enfoque en la transmisión de enfermedades infecciosas
El reciente estudio, publicado en la revista BMJ Global Health, introduce una metodología espacial innovadora. Esta se centra en el número de cabezas de ganado en un área geográfica específica para caracterizar a los animales como una variable ambiental clave. Almudena Sanz, de Virginia Tech e ISGlobal y primera autora del artículo, explicó que este enfoque permite analizar un efecto espacial que trasciende el ámbito del hogar al que pertenecen las reses. Esta aplicación de la epidemiología ambiental, según Sanz, ofrece una posible explicación a la naturaleza contradictoria de los resultados obtenidos en investigaciones previas.
Carlos Chaccour, del Instituto Cultura y Sociedad (ICS) de la Universidad de Navarra e investigador principal del artículo, enfatizó la relevancia de esta nueva metodología. Según Chaccour, esta aproximación podría ser fundamental para evaluar de manera más precisa las estrategias de control de la malaria que se basan en la interacción con el ganado. Además, su implementación podría contribuir significativamente a resolver el prolongado debate entre la zooprofilaxis y la zoopotenciación, proporcionando una base empírica más sólida para las decisiones en Salud Pública.
Este avance representa un paso significativo en la comprensión de la compleja interacción entre el ambiente, los animales y la salud humana. Refuerza la relevancia del enfoque de Una Salud para el manejo de enfermedades infecciosas transmitidas por vectores como los mosquitos, abriendo nuevas vías para el desarrollo de intervenciones más efectivas y sostenibles en regiones afectadas por la malaria.
FUENTE: Diario Veterinario