En el marco de su campaña estival, el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) intensifica las acciones orientadas a mejorar la sanidad de los ovinos, haciendo foco en el manejo contra parásitos gastrointestinales y afecciones podales. Estas medidas buscan reducir pérdidas productivas y mejorar el bienestar animal, en un momento del año donde los riesgos sanitarios se incrementan.
Durante diciembre, el SUL inició una serie de actividades centradas en la sanidad ovina. Con foco en los parásitos gastrointestinales y el pietín, se desplegaron campañas que continuarán durante enero y febrero.
El técnico Matías Orihuela explicó que (en Uruguay) la inversión anual en sanidad por oveja ronda entre 3 y 6 dólares, dependiendo del contexto sanitario. Para los borregos, el costo es aún menor, pero no actuar a tiempo puede implicar pérdidas mucho mayores.
Manejo durante el verano
En enero, el manejo técnico propone destetes controlados para los corderos, priorizando sombra, agua y pasturas de calidad. También se recomienda la dosificación preventiva contra parásitos y completar la revacunación contra clostridiosis. El análisis de HPG es clave para verificar la eficacia de los tratamientos aplicados.
Durante la segunda quincena, las acciones se enfocan en las hembras. Se revisan patas y ubres, se eliminan animales crónicos con pietín y se conforman lotes de vientres aptos para la encarnerada. Las ovejas en mal estado corporal deben ser asignadas a mejores pasturas, idealmente naturales y previamente reservadas, lo que representa una opción efectiva y de bajo costo.
El mensaje es claro: la planificación sanitaria no solo mejora la productividad ovina, sino que también optimiza los recursos del sistema.
FUENTE: El País