La Corporación Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa) ha iniciado los primeros pasos para el desarrollo de cerdos resistentes a la Peste porcina africana (PPA) utilizando la tecnología CRISPR. Esta herramienta permite realizar modificaciones específicas en el ADN de los animales, buscando conferirles inmunidad frente a la enfermedad que representa una de las mayores amenazas para la producción porcina global.
El proyecto, a cargo de Embrapa Cerdos y Aves, se enfoca inicialmente en la edición de células porcinas en laboratorio. Si los resultados obtenidos son positivos, la investigación podría avanzar hacia la manipulación de embriones y, posteriormente, al desarrollo de animales vivos. Brasil ha mantenido su estatus de país libre de la enfermedad desde principios de la década de 1980, lo que convierte la prevención de su reintroducción en una prioridad clave para la sanidad animal del país.
La iniciativa busca identificar los genes involucrados en la interacción entre los cerdos y el virus de la Peste porcina africana. El objetivo es determinar si cambios altamente específicos en estos genes pueden reducir la susceptibilidad de las células a la infección. La estrategia emplea el sistema CRISPR/Cas, una herramienta de edición genética que permite a los investigadores dirigir modificaciones a sitios predeterminados del ADN. La Dra. Mariana Groke Marques lidera este estudio.
El equipo de investigación se concentra en seleccionar genes candidatos, modificarlos y evaluar cómo estas alteraciones impactan la respuesta celular al virus. Este enfoque de precisión en la genética porcina es fundamental para el desarrollo de nuevas estrategias de control y prevención de enfermedades. La aplicación de biotecnologías reproductivas en esta fase inicial es crucial para la viabilidad del proyecto a largo plazo.
La Peste porcina africana tiene un impacto significativo en la industria de los porcinos a nivel mundial, causando mortalidades elevadas y graves pérdidas económicas. La capacidad de desarrollar animales resistentes podría transformar la gestión de la enfermedad y proteger la producción. Aunque la investigación se encuentra en sus etapas iniciales, representa un esfuerzo estratégico para fortalecer la bioseguridad y la sostenibilidad del sector porcino brasileño.
FUENTE: Pig Progress