La Peste porcina africana (PPA) continúa su avance en la población de jabalíes de Italia, con nuevos brotes significativos que ahora se extienden a la región de Toscana. Regiones como Liguria, Lombardía y Emilia-Romaña ya se vieron afectadas en años anteriores. Esta situación representa un desafío constante para la sanidad animal y la producción de porcinos en el país europeo.
En Toscana, donde se detectaron los primeros jabalíes infectados en 2024, se han reportado 829 casos en la fauna silvestre hasta la fecha. Los animales afectados fueron hallados en las provincias de Lucca (433), Massa-Carrara (367) y Pistoia (29), las tres provincias más septentrionales de la región.
Esta nueva ola eleva el número total de jabalíes infectados a 4.307 en toda Italia desde la aparición del genotipo II del virus en el país en 2022. El virus surgió inicialmente en cinco ubicaciones distintas, cuatro de las cuales fueron controladas con relativa rapidez. Sin embargo, la región norte, alrededor de la ciudad de Génova, ha sido un foco persistente debido a condiciones favorables para los jabalíes y una alta densidad de granjas porcinas.
Impacto en la producción de porcinos
Desde 2022, un total de 52 granjas en Italia han sido afectadas por la Peste porcina africana, abarcando desde pequeñas explotaciones con cerdos domésticos hasta grandes instalaciones comerciales. Particularmente en Lombardía, durante 2024, una serie de 21 granjas porcinas fueron víctimas del virus, lo que llevó al instituto de sanidad animal para Lombardía y Emilia-Romaña (IZSLER) a investigar los detalles de estos eventos.
Como resultado de la enfermedad, casi 130.000 cerdos han tenido que ser sacrificados en Italia. La región de Toscana ha reportado hasta el momento dos brotes en granjas (de menor escala), ambos ocurridos este año. A finales de junio, una explotación con 12 cerdos en la provincia de Massa-Carrara resultó infectada, seguida por otra con 90 cerdos en la provincia de Pistoia.
La continua propagación de la Peste porcina africana subraya la necesidad de mantener y reforzar las medidas de bioseguridad y vigilancia epidemiológica. La gestión de la fauna silvestre y la coordinación entre las autoridades sanitarias y los productores son cruciales para contener la enfermedad y proteger la industria porcina del país.
FUENTE: Pig Progress