El rebrote de las pasturas y verdeos de primavera trajo consigo un severo llamado de atención para los productores ganaderos de la región central del país. El Servicio de Diagnóstico Veterinario Especializado (SDVE) del INTA Balcarce emitió una advertencia técnica por casos de Polioencefalomalacia (PEM) en bovinos a pastoreo, marcando el inicio formal de la ventana crítica estacional para los rodeos que se alimentan a campo abierto.
Alerta por polioencefalomalacia en bovinos a pastoreo
El Servicio de Diagnóstico Veterinario del INTA Balcarce emitió la advertencia por casos detectados en bovinos del sudeste de la provincia de Buenos Aires.
Si bien la enfermedad ha tenido registros previos a lo largo del año en planteos de encierre y feedlots (asociados a dietas concentradas o excesos de azufre), este nuevo aviso cambia el eje del problema. La alerta actual pone el foco en los sistemas extensivos de cría y recría, donde las transformaciones nutricionales de la primavera están alterando el metabolismo de los animales jóvenes.
El epicentro de los reportes
Los casos que motivaron el comunicado técnico fueron procesados y diagnosticados en el laboratorio del SDVE, ubicando el área de afectación principal en la cuenca ganadera del sudeste de la provincia de Buenos Aires. Partidos como Balcarce, General Pueyrredón, Mar Chiquita, Coronel Pringles y General Pinto, entre otros distritos de la región pampeana húmeda, concentran el área de monitoreo directo.
No obstante, los especialistas aclaran que no se trata de un brote infectocontagioso circunscrito a una frontera local, sino de un desorden metabólico universal. Cualquier establecimiento de la franja templada nacional (incluyendo Santa Fe, Córdoba o Entre Ríos) que replique las mismas condiciones forrajeras corre el riesgo de manifestar la enfermedad.
La trampa de la primavera: ¿Por qué ocurre ahora?
La marcada estacionalidad de la PEM no es casual: la casuística histórica del INTA demuestra que el 55% de los casos anuales se agrupan estrictamente entre septiembre y noviembre.
El detonante es el crecimiento explosivo de las pasturas tiernas de primavera. Este forraje, aunque altamente nutritivo, posee un elevado contenido de agua y carbohidratos solubles, pero una alarmante falta de fibra efectiva. Al ingresar masivamente al rumen, acelera el tránsito digestivo y provoca una acidosis subclínica.
Este ambiente ácido destruye las bacterias benéficas encargadas de sintetizar la Vitamina B1 (tiamina) y favorece la proliferación de microorganismos que producen tiaminasas (enzimas que la degradan). Sin tiamina, la corteza cerebral sufre una parálisis energética que deriva en necrosis. Aunque la morbilidad en el lote suele ser baja (menor al 5%), la letalidad puede escalar hasta el 50% si no se interviene a tiempo.
Qué es la PEM y cómo llegar a un diagnóstico veterinario
La Polioencefalomalacia es un trastorno neurológico agudo caracterizado por la muerte de tejidos de la corteza cerebral. Los cuadros clínicos progresan velozmente en un lapso de 48 a 72 horas. Para los operarios de campo, el INTA señala cuatro signos inequívocos para identificar a un animal afectado:
• "Mirada de estrellas" (Opistótono): El bovino lleva la cabeza fuertemente hacia atrás, elevando el hocico de forma rígida hacia el cielo.
• Ceguera cortical: Los animales caminan sin rumbo, chocan contra los alambrados y pierden el reflejo de amenaza (aunque sus pupilas siguen reaccionando a la luz).
• Presión de cabeza: Tienden a apoyar de manera fija y compulsiva la frente contra postes, comederos o paredes.
• Incoordinación motriz: Abren las extremidades para mantener el equilibrio (base de sustentación ancha), tambalean, caen en postración, sufren convulsiones y mueren.
Recomendaciones y pautas de emergencia veterinaria
A diferencia de otras patologías neurológicas destructivas, la PEM ofrece una excelente tasa de recuperación si se diagnostica en sus fases iniciales. Ante la sospecha en el lote, el INTA Balcarce recomienda las siguientes medidas de manejo:
1. Tratamiento médico urgente: Administrar de forma parenteral Tiamina (Vitamina B1) pura. El protocolo veterinario estándar suele acompañarse con dexametasona para revertir el edema cerebral. Los animales suelen reaccionar favorablemente en pocas horas si el daño no es irreversible.
2. Cambio inmediato de dieta: Retirar de forma urgente al lote afectado de la pastura o verdeo sospechoso.
3. Incorporar fibra efectiva: Ofrecer rollos o heno de buena calidad antes del ingreso a parcelas muy tiernas. Esto estabiliza el pH ruminal, promueve la rumia y estimula la producción natural de tiamina.
4. Monitoreo del agua: Evaluar los niveles de sulfatos en el agua de bebida, ya que el exceso de azufre es un bloqueante directo de la tiamina en el organismo ganadero.
Frente a la aparición de animales con sintomatología nerviosa, los técnicos recuerdan la importancia de dar aviso a los profesionales veterinarios para remitir muestras al laboratorio y realizar el diagnóstico diferencial con enfermedades de notificación obligatoria como la Rabia Paresiante o el Herpesvirus Bovino.
