Entre Ríos logró un avance significativo en la regulación del expendio de productos veterinarios con la sanción de la Ley N° 10.986 que exige que todo establecimiento que elabore prepare o expenda medicamentos, especialidades y productos de uso veterinario cuente obligatoriamente con la dirección técnica de un médico veterinario matriculado en el Colegio de Médicos Veterinarios de Entre Ríos.
“Los productos zooterápicos solo se pueden vender en lugares habilitados que cuenten con un regente veterinario, quien debe estar presente durante las mismas horas que el negocio está abierto, vendiendo dichos productos.
La autoridad de aplicación y fiscalización recae en el Ministerio de Desarrollo Económico por intermedio de la Dirección de Ganadería provincial”, indicó a MOTIVAR la presidenta del Colegio entrerriano, MV Carolina Lell.
Uno de los cambios visibles será la obligatoriedad de exhibir un código QR en la vidriera de cada Establecimiento de Venta de Productos Veterinarios (EVPV) habilitado. Este distintivo se obtiene desde el sistema de Autogestión en la web del Colegio y deberá renovarse todos los años.
La medida no es menor: apunta a empoderar al consumidor, protegerlo frente a la venta de productos en sitios no autorizados y combatir la circulación de medicamentos de dudosa procedencia, un riesgo creciente para la salud animal.
Derrotero legal y rol del colegio
La profesional destacó el esfuerzo necesario para lograr la promulgación de la norma: "Había un proyecto de Ley que estaba por perder estado parlamentario. Nos movimos para que ello no sucediera, promoviendo reuniones con diputados y senadores.
Así logramos que finalmente se promulgara a los pocos meses”, recordó Lell. Tras la promulgación, el Colegio trabajó en el respectivo decreto reglamentario para que la Ley pudiera implementarse de manera viable, y en este sentido, la presidenta remarcó que el gobierno provincial “demostró voluntad política” y sancionó la normativa.
Venta ilegal de zooterápicos
Lell detalló la problemática que se presentaba en la provincia de Entre Ríos a partir de la desregulación de la venta: "Después de la pandemia hubo -como en muchos lados- un desorden, venta ilegal de zooterápicos en sitios no fiscalizados ni habilitados por el Colegio Veterinario ni por Dirección de Ganadería de la provincia".
Específicamente, “esta venta ilegal se venía dando en los Pet Shop más que nada", así como en tiendas de mascotas que vendían libremente las pipetas y antiparasitarios, entre otros productos", detalló.
Antes de la sanción de la ley 10.986, el Colegio “solo podía mandar una carta documento y nada más, ahí quedaba, pues la autoridad de aplicación carecía del arma legal como para enfrentar tales situaciones".
La presidenta del Colegio enfatizó la relevancia de la ley, señalando que representa "un orden en el sector. No obstante, la importancia fundamental reside en la salud pública, ya que, por ejemplo, un mal manejo de antibióticos lleva resistencias bacterianas", advirtió.
En ese sentido, Lell resaltó que “es esencial empezar a cuidar la salud desde este ámbito. Al exigir el control profesional y la indicación médica, se evita la mala administración de medicamentos y se cuida la salud humana, ya que, si los
antibióticos se utilizan incorrectamente en la producción de carne o leche, lo terminamos consumiendo los seres humanos y ahí empieza el círculo vicioso de la mala utilización, a raíz de la falta de una indicación profesional y una receta".