El martes 4 de noviembre por la mañana, la médica veterinaria Rosa Saturno (MP 2398) fue víctima de un violento ataque en su lugar de trabajo, ubicado en barrio San Pablo, en la ciudad de Córdoba. El hecho —registrado por las cámaras de seguridad— generó conmoción en el sector profesional veterinario y puso en agenda el creciente número de agresiones contra quienes ejercen esta actividad esencial.
Días antes del episodio, una clienta había adquirido un multivitamínico de venta libre para sus conejos, sin que los animales fueran atendidos ni evaluados clínicamente. Al regresar al local, la mujer manifestó que el producto había afectado la salud de los animales y exigió la devolución del dinero y atención veterinaria gratuita. Frente a la negativa de la profesional, la situación escaló rápidamente.
En la mañana del martes, Rosa Saturno se comunicó con la presidenta del Colegio Médico Veterinario de la Provincia de Córdoba (CMVPC), Natalia Elstner, para solicitar asesoramiento institucional frente al conflicto. Horas después, la clienta volvió al establecimiento acompañada por su hija. Mientras la profesional intentaba explicarle que se trataba de un producto de venta libre, la joven extrajo una tenaza metálica de su cartera y la golpeó con violencia en la cabeza. Ambas agresoras se dieron a la fuga.
"Me quiso matar"
“Me quiso matar”, declaró la médica veterinaria a medios locales, visiblemente afectada. “Hoy no fui a trabajar, tenía cirugías, pero tengo miedo. Lo físico se cura, pero lo emocional y lo psíquico no se me va a ir más”, agregó.
El ataque le provocó heridas que demandaron puntos de sutura y la realización de una tomografía computada. El hecho fue denunciado ante la Justicia y el Colegio Médico Veterinario de Córdoba activó de inmediato su protocolo de asistencia. El equipo jurídico de la institución se presentó en el lugar para acompañar a la profesional, brindando contención emocional y respaldo legal.
En diálogo con MOTIVAR, la presidenta del CMVPC confirmó que el Colegio se constituirá como querellante particular en la causa: “No podemos naturalizar la violencia, ni verbal, ni psicológica y mucho menos la física. No vamos a parar de denunciar y visibilizar estos actos”, afirmó.
“Vamos a actuar legalmente y vamos a seguir denunciando a todos aquellos que nos llamen asesinos, que es un delito, y a quienes ejerzan violencia psicológica o física sobre nuestros profesionales”, agregó Elstner. Y explicó el rol institucional en la causa: “El Colegio se va a constituir como querellante particular porque los veterinarios somos trabajadores y muchas veces no contamos con los fondos para llevar adelante una querella por nuestra cuenta”.
Hasta las últimas consecuencias
“Lo que le pasó a la doctora Saturno es representativo de lo que nos pasa a todos los veterinarios en Argentina. Creemos que tenemos que actuar y llevar esto hasta las últimas consecuencias”, advirtió Elstner.
En su comunicado oficial, el Colegio expresó su más enérgico repudio al ataque y manifestó su profunda preocupación por el incremento de situaciones violentas hacia médicas y médicos veterinarios, muchas de las cuales incluyen agresiones verbales, psicológicas y, como en este caso, físicas.
Al este repudio se sumó el de otros colegios veterinarios, e innumerables colegas que manifestaron su apoyo a la profesional agredida, al igual que sus clientes, quienes destacaron en redes sociales su calidez humana y calidad en la atención.
Desde el CMVPC reafirmaron su compromiso de acompañar a cada colega que atraviese una situación similar, no solo desde el plano legal, sino también desde el apoyo institucional.
Y esperan que este hecho, y sus consecuencias, marque un antes y un después en la defensa del ejercicio profesional veterinario frente a situaciones de violencia.