La confianza del productor agropecuario registró una recuperación significativa durante la medición mayo-junio del Ag Barometer Austral, encuesta bimestral elaborada por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral. El indicador se ubicó en 151 puntos, un aumento del 14% respecto a marzo, cerca del máximo histórico de 159 puntos de noviembre de 2025.
Según informó la Universidad Austral, el crecimiento interanual alcanza el 16%, consolidando un escenario de mayor optimismo entre los productores. Esta recuperación se observa en todos los componentes del informe. El Índice de Condiciones Presentes, por ejemplo, aumentó 16%, pasando de 108 a 125 puntos. Dentro de este, la situación financiera actual mejoró 15% (123 versus 107), y las expectativas de inversión en activos fijos crecieron hasta 126 puntos, cerca del máximo histórico.
Sin embargo, esta mejora en la confianza no se traduce aún en un incremento generalizado de las inversiones. Carlos Steiger, director del Ag Barometer Austral e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, explicó que, si bien el productor volvió a tener una mirada positiva sobre el negocio, existe prudencia cuando las decisiones implican compromisos de inversión de largo plazo. Las expectativas de inversión mejoran, pero todavía no se observa una concreción masiva, condicionada por la incertidumbre política y económica hacia 2027.
El Índice de Expectativas Futuras avanzó 13%, pasando de 149 a 168 puntos. En este contexto, el 65% de los productores considera que su situación financiera mejorará durante los próximos 12 meses, mientras que 8 de cada 10 creen que el sector agropecuario estará mejor dentro de un año.
El reporte subraya que el optimismo generalizado se observa de manera más puntual en la Ganadería. En este rubro, el 80% de los productores considera que la actividad atravesará buenos años durante el próximo lustro, impulsada por los altos precios actuales y por perspectivas favorables para la oferta y la demanda mundial de carne.
En contraste, aunque en Agricultura también predominan las expectativas positivas, estas tienen menor intensidad: el 53% cree que los próximos 5 años serán favorables, mientras que el 43% estima que la situación permanecerá estable. Steiger señaló que el optimismo en ganadería se debe a sus ciclos productivos más largos y a las condiciones favorables de precios y mercado, mientras que en agricultura, el optimismo convive con márgenes aún muy ajustados.
Costos, Retenciones y el valor de la tierra
A pesar de la mejora general del índice, los productores continúan señalando que la recuperación económica del sector dependerá principalmente de una reducción en los costos. Concretamente, el 58% entiende que la mejora de su situación financiera deberá provenir de una baja en los precios de los insumos, mientras que el 48% espera mejores Precios para la producción. En menor medida, las condiciones climáticas (40%) y las variables políticas (30%) aparecen como factores relevantes. Steiger afirmó que la recuperación de la rentabilidad continuará siendo limitada mientras no se reduzcan los costos o mejoren los precios de los productos agrícolas.
Por otra parte, el informe también refleja una mejora en las expectativas sobre el mercado de tierras. La mitad de los productores considera que los precios de la tierra aumentarán durante los próximos 12 meses, mientras que el 46% cree que permanecerán estables. Al analizar los factores que determinan el valor de este activo, el 49% identifica a la rentabilidad del negocio como la variable más importante, seguida por el impacto de las Retenciones, mencionadas por el 44% de los productores como un factor que limita el valor de la tierra.
Respecto al reciente anuncio de reducción parcial de los derechos de exportación, el 44% de los productores considera que tendrá un impacto significativo sobre los resultados económicos de la producción, mientras que el 29% entiende que se trata solamente de un anuncio político sin mejora para el bolsillo agrícola. Los productores entienden que cualquier mejora permanente en la rentabilidad se refleja en el valor de la tierra, por lo que las políticas que afectan los márgenes siguen siendo determinantes en las decisiones de inversión, concluyó Steiger.
FUENTE: Infocampo