Argentina alcanzó un récord histórico en las exportaciones de forrajes durante 2025, con un despacho de 168.915 toneladas valuadas en U$S 65,5 millones. Este volumen representa un aumento del 10,5% respecto al año anterior, consolidando al país entre los principales proveedores mundiales de este insumo estratégico para los sistemas intensivos de producción de leche y carne.
El mercado global de forrajes movilizó 8,4 millones de toneladas por U$S 2.770 millones el año pasado, con la alfalfa representando el 44% del comercio por su alto contenido proteico. El crecimiento de las exportaciones argentinas se vincula a la caída de las ventas de Estados Unidos y a una creciente demanda estructural en Asia y Medio Oriente. En este contexto, Córdoba consolidó su posición como principal polo exportador del país, con el 91% de los embarques de producción agrícola.
China es el principal importador mundial de alfalfa, con 1,5 millones de toneladas, seguido por Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos. Paralelamente, se consolidan demandantes emergentes como Vietnam, Indonesia, Tailandia, Brasil y Egipto, que ofrecen nuevas oportunidades para diversificar las exportaciones. Gastón Urrets Zavalía, coordinador del Clúster Alfalfa Córdoba y referente en Henificación del Grupo Alfalfa de INTA Manfredi, destacó que Argentina reúne condiciones para continuar creciendo.
El potencial del sector se sustenta en sus 3,2 millones de hectáreas implantadas, la producción en contraestación y la experiencia técnica acumulada. Sin embargo, el próximo salto exportador no dependerá solo de producir más, sino de transformar una mayor proporción en oferta exportable estable y de alta calidad. Esto implica ampliar la capacidad de secado, recompactado, pelletizado y acondicionamiento industrial, además de incorporar tecnologías a campo para reducir pérdidas y cumplir con los estándares exigidos por los mercados internacionales.
La logística representa otro desafío clave. Colocar una tonelada de alfalfa premium en destinos como Emiratos Árabes implica costos cercanos a U$S 155 por tonelada, equivalentes a alrededor del 41% del valor final del producto. Esta brecha limita la competitividad frente a otros países exportadores. La investigación del Clúster Alfalfa Córdoba junto al Grupo Alfalfa de INTA Manfredi y Córdoba Custom Service identifica alternativas de secado adaptadas para productores de mediana escala.
Uno de los cambios más relevantes ha sido la consolidación de un sistema de trabajo colaborativo entre empresas, instituciones científicas y organismos públicos. Este proceso impulsa la profesionalización del sector, la adopción de innovaciones tecnológicas y el desarrollo de proyectos de industrialización, orientados a mercados internos y externos de mayor exigencia y valor agregado. El objetivo es consolidar la cadena de forrajes como generador estratégico de divisas.
FUENTE: La Nacion Campo