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Riesgo

Alimentación de aves de traspatio agrava la Influenza Aviar

Alimentar aves silvestres en hogares potencia la diseminación de la Influenza Aviar H5N1, afectando la fauna silvestre y especies.

25 de agosto de 2026 - 14:18

La práctica de alimentar aves silvestres en los patios traseros de los hogares podría estar contribuyendo a la propagación de la Influenza Aviar H5N1, una cepa altamente patógena que ya ha causado estragos en poblaciones de aves y mamíferos en diversas regiones. Expertos señalan que esta actividad crea puntos de congregación inusuales para distintas especies, facilitando la transmisión del virus.

Este fenómeno ha sido observado en Australia, donde el virus H5N1 se ha extendido, provocando la muerte de más de 1.000 charranes crestados y un lobo marino de nariz larga, lo que representa la primera detección en un mamífero continental. Aunque la alimentación de aves silvestres es una actividad popular, su impacto en la transmisión de enfermedades infecciosas genera preocupación entre los especialistas.

La provisión de alimento suplementario, como semillas o restos de carne, atrae a aves de múltiples especies en números y combinaciones que no se producirían de forma natural. Esta congregación forzada incrementa el riesgo de transmisión de patógenos como el virus H5N1, creando focos de infección en entornos domésticos. La enfermedad puede llevar a especies amenazadas, como el loro ventrinaranja, al borde de la extinción.

Impacto en la fauna silvestre y la salud pública

Los efectos letales del H5N1 no se limitan a las aves. Animales carroñeros como zarigüeyas, zorros rojos y cuervos pueden exponerse al virus al consumir cadáveres de aves infectadas. Aunque la infección humana es poco común y generalmente causa síntomas leves, profesionales en contacto cercano con la fauna silvestre, como veterinarios y cuidadores, pueden contraer el H5N1.

Medidas de bioseguridad para la prevención

La estrategia más efectiva para mitigar la propagación de la Influenza Aviar a través de esta vía es cesar por completo la alimentación de aves silvestres. Investigaciones previas indican que la mayoría de las aves que visitan comederos obtienen su nutrición principal de fuentes naturales, lo que sugiere que el alimento provisto por humanos es un complemento y no una necesidad vital.

Para quienes decidan continuar con la práctica, se recomiendan tres precauciones esenciales. Primero, reducir la cantidad de alimento ofrecido para desalentar grandes congregaciones de aves. Segundo, evitar la alimentación manual para minimizar el contacto físico directo. Tercero, mantener una limpieza rigurosa de todas las superficies y equipos de alimentación utilizando desinfectantes domésticos, como lavandina, para reducir el riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas.

Estas medidas son cruciales para proteger tanto a las aves como a las personas de esta enfermedad. Ante la detección de aves o mamíferos marinos enfermos o muertos, es fundamental no tocarlos y reportar el avistamiento a las autoridades sanitarias competentes.

FUENTE: ScienceDaily Veterinary

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