Malasia ha aprobado tres nuevos establecimientos argentinos para la exportación de productos lácteos y ha revalidado un frigorífico para la continuidad de las exportaciones de carne bovina y menudencias. Esta decisión consolida la presencia de Argentina en un mercado asiático considerado estratégico para el sector agroalimentario nacional.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación comunicó la información, destacando la importancia de estas autorizaciones para mantener y ampliar el acceso. Los establecimientos lácteos habilitados corresponden a Molfino Hnos. S.A. (dos plantas) y Arla Foods Ingredients S.A. (una planta), que podrán enviar una variedad de productos como quesos, leche en polvo y concentrados de proteína.
En el segmento cárnico, la autoridad sanitaria malaya confirmó la revalidación de Azul Natural Beef S.A., lo que le permite seguir exportando carne bovina enfriada y congelada, así como vísceras refrigeradas o congeladas, según las especificaciones autorizadas para Malasia.
Proceso de habilitación y la inocuidad alimentaria
Las recientes habilitaciones son el resultado de una misión de auditoría conjunta realizada en Argentina por el Departamento de Servicios Veterinarios (DVS) y el Departamento de Desarrollo Islámico de Malasia (JAKIM) entre el 18 y el 29 de abril de 2026. Previamente, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) presentó la documentación requerida y recibió a la delegación para la auditoría técnica de los establecimientos. Este proceso valida la inocuidad alimentaria argentina como proveedor seguro bajo certificación Halal, un requisito fundamental para los productos alimenticios en Malasia.
Malasia: un mercado clave para la carne y lácteos
La relevancia del mercado malayo se evidencia en sus volúmenes de importación. Durante 2025, Malasia importó productos lácteos por USD 1.393 millones y carne bovina por USD 862 millones, principalmente congelada. A esto se sumaron USD 48 millones en menudencias bovinas. En total, este mercado representó más de USD 2.300 millones en 2025 solo en estas categorías, lo que subraya el interés de Argentina en consolidar su presencia comercial.
Para la industria láctea, la aprobación de nuevos establecimientos abre la posibilidad de diversificar la oferta hacia productos con mayor valor agregado. En el caso de la carne bovina, la revalidación sanitaria asegura la continuidad de los envíos a un destino con demanda significativa de productos congelados y menudencias. Estas autorizaciones fortalecen el vínculo sanitario y comercial entre ambos países, reafirmando la importancia de los procesos de habilitación para el acceso de las cadenas agroindustriales argentinas a los mercados internacionales.
FUENTE: CRA