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Debate

La sanidad animal define el rumbo de la ganadería argentina

Así se planteó en el último Congreso de Nacional de Fundaciones y Entes de Sanidad Animal, organizado días atrás en Gualeguaychú por CRA y FARER.

10 de junio de 2026 - 10:13

La ciudad de Gualeguaychú, Entre Ríos, fue el escenario del 15º Congreso Nacional de Fundaciones y Entes de la Sanidad Animal, un evento clave organizado y liderado por Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (FARER). Ante los debates actuales sobre las normativas vigentes, el encuentro dejó un fuerte mensaje institucional del sector productivo: "No hay futuro ganadero viable sin una política de sanidad animal férrea y consensuada".

A lo largo de las jornadas, quedó en evidencia que la sanidad actúa como el "pasaporte" indispensable de las carnes argentinas hacia los mercados internacionales. Aunque el Senasa participó para exponer sus lineamientos estratégicos, las mesas de trabajo estuvieron marcadas por una profunda preocupación y advertencias frente a los planes de desregulación sanitaria propuestos por el gobierno central.

Fiebre aftosa y el reclamo federal por la vacunación

El debate de mayor intensidad giró en torno al esquema de inoculación contra la fiebre aftosa y las nuevas directrices oficiales. Durante el evento, se respaldó la eficiencia del sistema actual al presentar los resultados provisorios de la primera campaña de 2026, la cual alcanzó un contundente 96 % de cobertura inmunitaria con 47 millones de animales vacunados.

A pesar de este éxito operativo, el sector se enfrenta a la transición impuesta por la Resolución N° 201/2026, que permitirá optar por veterinarios privados desde 2027, y a la Resolución N° 711/2025, que limitará la vacunación únicamente a terneros y terneras.

Frente a este escenario, los representantes productivos y provinciales exigieron que cualquier alteración al sistema no derive de decisiones unilaterales de los despachos porteños, sino que sea "discutida y consensuada previamente en los ámbitos provinciales" y fundamentada estrictamente en variables de vigilancia epidemiológica.

Hubo una defensa cerrada del modelo de las fundaciones locales, un sistema público-privado que lleva 35 años garantizando el control de los rodeos y evitando que los pequeños productores queden marginados del circuito formal.

Trazabilidad tecnológica y control de medicamentos

Para mitigar los temores ante los esquemas de desregulación, las autoridades sanitarias enfatizaron que se mantendrá la obligatoriedad del registro digital en el Sistema Integrado de Gestión de Sanidad Animal (SIGSA). En este sentido, la modernización del sistema ha dado un salto tecnológico importante con la incorporación obligatoria de 12,6 millones de dispositivos de identificación electrónica en bovinos desde enero de 2026, conformando la base de un ecosistema ganadero inteligente.

Como complemento para lograr una trazabilidad más transparente, se presentó el Sistema Integrado de Gestión de la Trazabilidad de Productos Veterinarios (SIGTRAZAVET), diseñado para monitorear la distribución comercial de los medicamentos desde los laboratorios hasta los usuarios finales. En esta línea, se instó a los entes sanitarios a evolucionar hacia una gestión digital integral para convertirse en centros delegados en la emisión de Documentos de Tránsito Electrónico (DT-e).

Garrapatas, brucelosis y aujeszky: el rigor técnico en foco

Profundizando en los programas sanitarios específicos, el control de la garrapata bovina se posicionó como uno de los frentes de mayor alarma agropecuaria debido al riesgo de retroceso en zonas previamente limpias. Tras analizar los lineamientos técnicos del nuevo Plan Nacional de Garrapata bovina, se concluyó que resulta indispensable "sostener y ajustar las estrategias coordinadas" entre los productores, las fundaciones y las fuerzas de seguridad rural para controlar estrictamente el movimiento de hacienda en las fronteras.

En paralelo, se abordó la lucha contra la brucelosis bovina, frente a la cual el congreso cerró filas para ratificar la exigencia obligatoria de serologías negativas en el movimiento de reproductores. Los especialistas advirtieron que flexibilizar estas pautas pondría en peligro la salud pública y la inocuidad microbiológica requerida por los compradores globales.

A este panorama de control de enfermedades se sumó también la confirmación de la vigencia de la Resolución N° 810/2025, esencial para la contención y vigilancia de la enfermedad de Aujeszky en la cadena productiva porcina.

Avicultura y el peso de la sustentabilidad ambiental

La sanidad avícola, por su enorme impacto económico en la región del litoral argentino, ocupó un lugar preponderante en los paneles técnicos. Si bien se celebró la reciente restitución del estatus sanitario de la Argentina como país libre de influenza aviar altamente patógena —tras el saneamiento de brotes comerciales—, los expertos mantuvieron la guardia en alto. Coincidieron en que la aplicación de nuevas tecnologías y la ejecución estricta de protocolos de bioseguridad granja por granja son "factores determinantes para sostener el crecimiento" y defender el perfil exportador de la proteína aviar nacional.

Finalmente, las mesas transversales evidenciaron cómo los consumidores de Europa y Asia están reconfigurando el concepto mismo de sanidad al atarlo al cuidado del medio ambiente. Los datos expuestos demostraron que una alta eficiencia sanitaria en los campos —lograda gracias a planes de vacunación y control de plagas exitosos— reduce drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero por cada kilogramo de carne producido. De este modo, la salud animal dejó de ser únicamente la ausencia de enfermedades para consagrarse como un requisito ambiental indispensable para la sustentabilidad del sector.

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