La optimización de los índices productivos en la ganadería comienza mucho antes del servicio, con un enfoque estratégico en la nutrición y la sanidad. Esta etapa crítica es fundamental para el éxito de la cría bovina. Recientemente, Antonio Monteagudo conversó con el Dr. Maximiliano Abate Daga, quien destacó la importancia de estas prácticas en el campo.
Los desafíos actuales de la ganadería regional incluyen mejorar la eficiencia reproductiva, reducir la cantidad de vientres improductivos y asegurar que cada ternero exprese su máximo potencial. Para alcanzar estos objetivos, la atención en el período de preservicio se vuelve indispensable, impactando directamente en la rentabilidad y sostenibilidad de los sistemas productivos.
La preparación de los animales antes del servicio influye en la fertilidad y en la salud general del rodeo. Una adecuada planificación en este momento puede prevenir problemas futuros y asegurar un ciclo reproductivo más eficiente, sentando las bases para una producción de terneros robusta y saludable.
Nutrición y sanidad en la cría bovina
La nutrición animal juega un rol determinante en la preparación de los vientres para el servicio. Un estado corporal óptimo, logrado a través de una dieta balanceada, es crucial para la ovulación, la concepción y el mantenimiento de la gestación. La disponibilidad de forraje de calidad y la suplementación estratégica con minerales y vitaminas son aspectos que el Dr. Abate Daga subraya como esenciales para la Cría bovina.
Paralelamente, la sanidad animal en el preservicio es un pilar fundamental. Los programas de vacunación deben estar actualizados para proteger a los animales contra enfermedades reproductivas que pueden causar abortos o infertilidad. El control de parásitos internos y externos también es vital, ya que las infestaciones pueden comprometer el estado nutricional y la respuesta inmune de los animales, afectando su capacidad reproductiva.
La implementación rigurosa de estas prácticas de nutrición y sanidad tiene un impacto directo en la reproducción bovina. Permite aumentar las tasas de preñez, disminuir los días abiertos y reducir la incidencia de vientres vacíos. Esto se traduce en un mayor número de terneros destetados por vaca entorada, mejorando la eficiencia global del sistema productivo.
Además, un buen manejo en el preservicio contribuye a la salud general del rodeo y a la longevidad de los vientres, lo que reduce los costos de reposición y optimiza la inversión en genética. La inversión en estas etapas tempranas del ciclo productivo genera beneficios a largo plazo, consolidando la rentabilidad de la actividad ganadera.
FUENTE: Tecnovax