En un país ganadero por excelencia, donde conviven razas británicas, continentales y sintéticas, sólo una puede alzarse con la bandera nacional: Limangus. Esta es la única raza bovina creada y consolidada en la Argentina, la cual avanza gracias a una serie de beneficios que la plantean como una alternativa de peso en todo el país.
“La raza tiene dos virtudes destacadas”, afirmó el presidente de la Asociación Argentina de Criadores de Limangus, Gustavo Cócaro, en diálogo con MOTIVAR: “Su producción carnicera y su adaptación. Además, cumple con muchas otras virtudes como eficiencia tanto en la cría, como en el engorde, habilidad materna y demás cualidades del resto de las razas”.
Con un alto nivel de participación y el aval de un jurado internacional, Limangus exhibió lo mejor de su genética en la pista central de la última edición de La Rural en Palermo. El Gran Campeón Macho fue el box 1031 de Leonardo Abel Hernández, mientras que el título de Gran Campeona Hembra quedó para el box 1062 de Fernando Isidro Luis.
Además, durante el remate oficial, se vendieron seis toros y dos hembras por un total de $55 millones, con precios destacados: un toro alcanzó los $20 millones y ninguna de las hembras bajó de los $3 millones.
Más cortes, más valor
La ventaja diferencial de Limangus reside en su capacidad de producir más cortes valiosos, especialmente en la zona del cuarto pistola.
En faena, esta raza registra hasta 3 a 4 puntos porcentuales más de rinde al gancho en comparación con otras razas tradicionales. Esto se traduce directamente en mejores precios y mayor rentabilidad tanto para frigoríficos y carniceros, como para los criadores.
Según análisis recientes, la media res Limangus permite obtener un 15% a un 20% más de valor comercial, gracias a un mayor volumen en cortes premium como bife ancho, lomo y cuadril. En el mercado interno —donde se destina el 70% de su producción-, Limangus se ha ganado un lugar de privilegio en remates y ferias.
“El fuerte crecimiento que estamos viendo se debe a que los productores encuentran en Limangus una raza versátil, que rinde bien en condiciones pastoriles y se adapta tanto al calor del norte como al frío del sur”, explicó Cócaro.
La Asociación de Criadores reporta actualmente más de 15.000 animales controlados y un crecimiento sostenido en ventas de semen, vientres y reproductores.
Aunque hoy su foco sigue siendo el mercado doméstico, Limangus ya realizó exportaciones de reproductores vivos y apunta a expandirse como raza terminal en países vecinos. Su eficiencia en conversión alimenticia (medida en RFI), su bajo consumo residual y su genética estabilizada la posicionan como una opción competitiva para sistemas ganaderos exigentes.
Limangus no es una moda ni una promesa: es una realidad genética, productiva y comercial. Su presencia en Palermo 2025 fue una vidriera que confirmó lo que muchos criadores ya saben en carne propia: que esta raza argentina produce más, rinde mejor y se adapta como ninguna otra al país ganadero que la vio nacer.