En Bovril, Entre Ríos, la ganadería enfrenta una escalada de robos y faenas clandestinas que mantiene en vilo a los productores. Álvaro Prevero, un productor local, perdió nueve animales —6 vacas y 3 terneros— en menos de un mes. Este caso no es un hecho aislado en la región.
La filial local de Federación Agraria Argentina (FAA) ha documentado entre 70 y 80 animales faenados desde fines del año pasado hasta principios de septiembre, en un radio de 10 a 15 kilómetros alrededor de Bovril. Los hechos se repiten con una frecuencia preocupante, con reportes de 1 o 2 casos semanales, aunque se estima que la cifra real podría ser mayor debido a la falta de denuncias por parte de algunos afectados.
Los delincuentes ingresan a los campos, a veces incluso durante el día, y faenan los animales en el lugar, llevándose la carne y dejando los restos. Esta modalidad genera un impacto económico significativo para los productores, muchos de los cuales poseen explotaciones de entre 100 y 150 hectáreas. Para Prevero, la pérdida de nueve animales representa aproximadamente el 10% de su rodeo de 90 madres, lo que implica un largo proceso de recuperación productiva.
La principal preocupación de los productores, según Matías Martiarena, director de Federación Agraria en Entre Ríos, no radica en la acción policial, que consideran efectiva, sino en el proceso judicial posterior. Se cuestiona la falta de prioridad de las causas de abigeato y la rápida liberación de los sospechosos, incluso en casos de detenciones en flagrancia. Sebastián Klug, vicepresidente de la filial Bovril de FAA, señaló que la desmotivación lleva a algunos productores a no denunciar, al considerar que el esfuerzo no se traduce en resultados concretos.
Ante esta situación, los productores han presentado una propuesta en la Legislatura provincial para la creación de fiscalías especializadas en delitos rurales. Argumentan que los fiscales actuales, al manejar una amplia gama de delitos, no pueden dedicar la atención necesaria a los casos de robo de hacienda, maquinaria y otros bienes del campo, lo que ralentiza las investigaciones y favorece la impunidad. El Concejo Deliberante de Bovril también se pronunció, solicitando una “intervención urgente” a la Policía de Entre Ríos y destacando la “preocupante escalada” de estos delitos.
Acciones y desafíos para la ganadería
Desde la Policía de Entre Ríos, se informó que Bovril y Santa Elena son zonas de atención prioritaria por los casos de abigeato, y que se ha reforzado la Brigada de Delitos Rurales con más personal. Además, se realizan operativos de “Campos Seguros” con la participación de comisarías y grupos especiales. En el caso de Álvaro Prevero, la Policía destacó una respuesta inmediata a sus denuncias, con allanamientos y la detención de un sospechoso que actualmente se encuentra con prisión preventiva.
A pesar de estas acciones, el malestar persiste entre los productores, quienes insisten en la necesidad de una mayor celeridad y eficacia en las causas judiciales. La venta de carne robada a través de redes sociales, como Facebook, también ha sido señalada como un factor que dificulta el control y la persecución de los delincuentes. La comunidad rural de Entre Ríos continúa demandando soluciones integrales que garanticen la seguridad de sus establecimientos y la continuidad de la actividad de la ganadería.
FUENTE: La Nacion Campo