Una jornada a campo organizada por el IPCVA en Humboldt, Santa Fe, el 13 de agosto de 2026, abordó el potencial del tambo para la producción de carne. El encuentro reunió a especialistas y productores para analizar estrategias que permiten agregar valor a los animales provenientes de los establecimientos lecheros, transformando el macho Holando Argentino en una alternativa rentable.
Las instalaciones de UNCOGA (Unión de Cooperativas Ganaderas) fueron el escenario donde Oscar Ferrero, director técnico del encierre cooperativo, detalló un sistema de engorde en feedlot diseñado para terneros machos de tambo. El objetivo es valorizar una producción que históricamente enfrentó desafíos para encontrar un destino comercial rentable, buscando mejorar la calidad de la res.
El proceso inicia con terneros de entre 170 y 200 kg, que ingresan al feedlot con caravana electrónica para trazabilidad. Tras un plan sanitario y un período de adaptación de 15 a 20 días, se aplica una dieta de terminación basada en silos de trigo o maíz, rollo de alfalfa, grano de maíz partido y concentrado proteico. La incorporación de grasa bypass redujo el período de engorde a 130 días, logrando ganancias diarias de 1,3 a 1,35 kg y una eficiencia de conversión de materia seca de 6,5 a 1. Ferrero destacó que este manejo permitió alcanzar casi el 40% de tipificación B, equiparando al Holando con el mestizo en la media res.
Impacto en el mercado de terneros
Este cambio se refleja en el mercado de terneros. Ferrero indicó que los machos Holando de tambo son ahora muy buscados en los remates, una situación que contrasta con años anteriores, cuando la falta de alternativas comerciales llevaba a su descarte.
La experiencia de UNCOGA también integra un modelo asociativo, donde productores locales de Humboldt proveen los insumos necesarios para la alimentación del feedlot, generando valor agregado en la región.
Otro eje central de la jornada fue el sistema Beef on Dairy, presentado por Nicolás Welschen, médico veterinario del área de Salud Animal y Epidemiología del INTA Rafaela. Esta alternativa propone cruzar vacas de tambo no destinadas a reposición con genética bovina carnicera. Aunque en etapa inicial en Argentina, Welschen resaltó su potencial en la cuenca lechera santafesina, donde aproximadamente el 70% de los animales son de tambo.
Welschen enfatizó la necesidad de analizar la dinámica de reposición de cada rodeo antes de implementar Beef on Dairy para evitar la escasez de hembras para el plantel lechero. El contexto actual, con el precio de la vaquillona de reposición por debajo del novillo, favorece esta herramienta. Un animal Beef on Dairy puede generar un producto de mayor valor con una dieta similar a la que recibiría una vaquillona, sin implicar un gasto extra significativo. Un ternero de invernada producto de un cruzamiento Angus por Holstein puede alcanzar un precio 25% a 28% superior al de una vaquillona Holando de 6 u 8 meses.
La flexibilidad del sistema permite al productor retener el animal para producir un novillo, venderlo como invernada o derivarlo a otro eslabón de la cadena. Para Welschen, la combinación entre la situación del mercado de reposición y el potencial de los cruzamientos abre una oportunidad para diversificar la rentabilidad de los tambos, generando un producto de mayor valor.
FUENTE: TodoAgro