El sector de la cría bovina en Argentina atraviesa un período de notable dinamismo, caracterizado por una disminución en la faena de hembras y condiciones de mercado excepcionalmente favorables. Este escenario, que se describe como un momento excepcional para la ganadería argentina, podría extenderse en el tiempo y genera expectativas positivas para los productores y la cadena cárnica nacional.
Cría bovina: menos faena, más valor
La cría bovina argentina vive un momento excepcional, con la faena de hembras en 47,1% en junio y una relación novillo/maíz favorable en los mercados ganaderos.
Según un análisis elaborado por Ignacio Iriarte para la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (FIFRA), la tasa de extracción de vacas para el año 2026 se proyecta en 10,9%. Esta cifra se ubica solo una décima por debajo del nivel de equilibrio estimado en 11% para el período 2011-2025. No obstante, el año pasado, con una faena de 2,6 millones de cabezas y una existencia inicial de 22 millones de vacas, el stock de esta categoría retrocedió en unos 520 mil animales. Esto sugiere que el desafío principal no reside en la faena de vacas, sino en una reposición insuficiente de vaquillonas dentro del rodeo de cría.
La participación de las hembras en la faena alcanzó 47,1% en junio, siendo la más baja para ese mes en los últimos cuatro años. A pesar de esta reducción, el porcentaje se mantiene por encima del promedio histórico de 45,8% registrado entre los años 2002 y 2025. Como referencia, durante el último año de retención franca del rodeo nacional, en 2016, la participación de las hembras en la faena de junio fue de 41%.
Aspectos Clave de la Ganadería
El momento actual de la ganadería argentina se destaca por tres aspectos sobresalientes. En primer lugar, la fuerte escasez de carne, que, de acuerdo con el acotado destete de 2026, podría persistir al menos hasta el año 2028. Una retención más pronunciada del rodeo podría acentuar aún más esta situación.
En segundo término, la relación entre el precio del ganado y el costo del alimento es excepcionalmente favorable. En junio, un kilo de novillo permitía adquirir 16 kilos de grano de maíz, superando significativamente el promedio de 10,4 kilos para el mismo mes en los últimos diez años. La relación más alta en los últimos 25 años se observó en agosto de 2015, cuando alcanzó un cociente de 20 a 1, aunque seis meses después de ese récord, la relación se había reducido a la mitad.
Finalmente, se registra una relación de compra/venta extremadamente ventajosa para la Cría bovina, lo que implica una importante transferencia de valor de toda la cadena de la carne hacia el sector criador. En junio último, la relación ternero/novillo fue de 1,53 a 1, en contraste con 1,33 a 1 hace un año y 1,23 a 1 en 2023. Cuanto más accesible es el alimento y más conveniente resulta transformar grano en carne, mayor es la presión de feedloteros, invernadores y recriadores sobre la limitada oferta de terneros, lo que incrementa esta relación de compra/venta.
Desafíos y Oportunidades en Mercados Ganaderos
Este panorama favorable para la Cría bovina y los mercados ganaderos, si bien presenta oportunidades de crecimiento, también subraya la necesidad de estrategias que aseguren una reposición adecuada del rodeo y una gestión eficiente de la oferta. La sostenibilidad de estas condiciones dependerá de la capacidad del sector para responder a la demanda y consolidar el stock ganadero.
FUENTE: TodoAgro