“La producción lechera se incrementó un 78% gracias a la productividad”
Desde la FUNPEL, Juan José Linari ofreció datos centrales para proyectar el futuro de la actividad. ¿Qué pasa con las exportaciones? ¿Hay un real riesgo de desabastecimiento para el mercado interno?
Más allá de los gobiernos, las épocas de bonanza y las crisis, debemos reconocer que la lechería es una actividad compleja, cuyo sector privado tiene una responsabilidad en su propio destino que no es menor». Esta frase corresponde a la disertación brindada -a mediados de abril- por Juan José Linari, en la Universidad de Belgrano, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde este Periódico MOTIVAR estuvo presente.
Allí, el representante de la Fundación para la Promoción y el Desarrollo de la Cadena Láctea Argentina destacó que cuando, en 2008, la FUNPEL inició su trabajo, se debió luchar contra una mentalidad que apostaba a una lechería argentina más chica. «Si bien el mercado global seguirá siendo volátil, desde 2003 convivimos con un escenario completamente distinto al que habíamos conocido. Por eso hablamos de una lechería de exportación», explicó Linares desde una entidad en la que conviven productores, industriales y técnicos del INTA.
1-Cantidad de tambos por cuenca y representatividad nacional
Fuente: Senasa (2009); Marino, et all (2011); Escala, E. (2010)
Cuencas
Tambos por cuenca (unidad)
Total nacional
Tambos < 100 has por cuenca
Total de cuenca
1
Sur Santa Fe
324
2,80%
110
33,95%
2
Central Santa Fe
3.471
29,90%
1.453
41,86%
3
Norte Santa Fe
63
0,50%
41
65,08%
4
Abasto Sur Buenos Aires
812
7,00%
424
52,22%
5
Abasto Norte Buenos Aires
393
3,30%
205
52,16%
6
Oeste Buenos Aires
1.036
8,92%
352
33,98%
7
Mar y Sierras Buenos Aires
182
1,57%
47
25,82%
8
Córdoba Norte
1.977
17,01%
493
24,94%
9
Villa María Córdoba
1.178
10,14%
285
24,19%
10
Sur Córdoba
353
3,04%
110
31,16%
11
Entre Ríos
610
5,25%
468
76,72%
12
La Pampa Centro Norte
62
0,53%
21
33,87%
13
La Pampa Sur
145
1,25%
25
17,24%
14
Buenos Aires Sur
145
1,25%
77
53,10%
15
Sur Este Santiago del Estero
146
1,26%
13
8,90%
16
Trancas Tucumán
56
0,48%
17
30,36%
17
Valle de Lerma Salta
45
0,39%
9
20,00%
18
Este Misiones
416
3,58%
–
–
19
El Colorado-Formosa
100
0,86%
–
–
20
Corrientes
106
0,91%
–
–
«En los últimos años se produjo un cambio de paradigma en el mundo lechero: pasamos de una oferta incentivada por políticas distorsivas (se producía porque ´había que ayudar a la gente que vivía en el campo´) a un escenario que muestra una demanda orientada al deseo del consumidor», resaltó.
Abastecimiento y exportación
En cuanto a estos temas, Linari sostuvo que «desde las entidades rurales suele enfatizarse en la posibilidad de desabastecimiento en el mercado interno, creyendo que eso puede tener un impacto gremial positivo, cuando en realidad, no lo tiene».
Y agregó: «Al plantear un escenario de escases, hay quienes se preocupan y se corre el riesgo de que puedan tomarse medidas antipáticas respecto de las exportaciones, por ejemplo».
Cuadro 3. Evolución de la cantidad de unidades productivas (tambos), de vacas totales (VT) e indicadores de escala y de producción animal.
Fuente: Taverna 2013 utilizando SENASA, MAGyP e INTA
ITEMS
AÑOS
VARIACION ANUAL
1988
2002
2008
2012
88/02
02/12
88/12
Tambos (unidad)
30,141
15.000
11.805
11.354
-3,6%
-2,4%
-2,6%
Vacas Totales (x 103)
2.010
2.005
1.784
1.748
-0,02%
-1,3%
-0,5%
Producción (litros/tambo/día)
551
1.557
2.323
2.736
+13,6%
+7,5%
+12%
Escala (vacas/tambo)
67
134
151
154
+7,4%
+1,5%
+5,6%
Producción Individual (litros/VT/día)
8-9
11-12
15-16
17-18
+2,5%
+5,2%
+4,4%
2- Valor que incluye los casos de cese de actividad, fusión de tambos y apertura de nuevos.
Destacando la importancia de esto, el también representante de CARBAP remarcó que Argentina es un país estructuralmente superavitario en producción de leche. «Tenemos absolutamente abastecido el mercado interno y es por eso muy importante seguir exportando no menos del 20 – 25% de la producción total para que no se generen problemas ligados a sobreoferta y caída de precios».
En este punto en particular, Linari dejó en claro que el último episodio de desabastecimiento real fue en 1991/92 (con el inicio de la convertibilidad), momento en el que creció bruscamente el consumo interno en general y el de lácteos, en particular; «esto generó (tras el duro golpe de la hiperinflación para el rubro) que la oferta no alcanzara para abastecer la demanda local: se importó aproximadamente el 10% del equivalente leche, sobre todo en quesos», dijo el disertante.
«Este no es un dato menor, puesto que Argentina ocupa el primer lugar en América Latina -junto con Uruguay- como países con mayor consumo de lácteos, con 210 litros por habitante al año», destacó.
El Anuario
Otro aporte más que destacado de la FUNPEL se encuentra la edición del Anuario Lechero de 2013, iniciativa que desde hace 20 años no se instrumentaba en nuestro país. En la misma, se realizan interesantes aportes y quienes deseen adquirirlo, pueden solicitarlo a [email protected].
«Según el Senasa, en nuestro país habría unos 11.900 tambos (con un promedio de producción de 2.550 litros diarios) y 1.748.000 vacas totales», explicó Linari, dando lugar a una serie de cifras y tendencias destacadas en el mencionado Anuario.
Cuadro 5. Estimación del Gasto e Inversión del eslabón primario de producción de leche
Fuente: De la Tierra al País 11-12, I+D Mov. CREA
Alimentación
8,853
Personal
2,137
Sanidad
350
Inseminación Artificial
260
Control Lechero
63
Mantenimiento e Higiene
384
Crianza
1.182
Recría
3.371
Energía
188
Varios
803
Total Gasto Directo
17.592
Estructura + Administración
1.337
Financiamiento
355
Arrendamientos
663
Amortizaciones
347
Gasto/Inversión (mill. de $)
20.294
Por ejemplo y en base al análisis de las frecuencias acumuladas, el documento sostiene que dentro de las producciones que van de 1 a 2.000 o de 1 a 3.500 litros/día se encuentran el 60% y el 77% de los tambos del país, respectivamente.
A su vez, este 60% de los tambos de menos de 2.000 litros/día aporta el 27% de la producción nacional, mientras que el 77% (< 3500 litros/día) aporta el 47%.
«El 23% de los tambos de mayor escala de producción aporta más del 50% de la producción nacional de leche», destacaron desde FUNPEL.
Más allá de estos datos, Linari explicó que de 2003 a 2013, la producción local creció cerca de un 40%. «Pero si la comparación la llevamos a 1999 (año récord previo a 2012), en realidad veremos que en los últimos 14 años crecimos apenas un 10%», sostuvo. Y profundizó: «Esta no parece una muy buena performance si la comparamos con la que sostiene que de 2000 – 2011 el mundo creció un 27%: Uruguay y Brasil lo hicieron por encima del 60% y Nueva Zelanda, el 42%».
En esta materia, el Anuario destaca que la producción por tambo se incrementó cinco veces, pasando de 551 en 1988 a 2.736 litros/día, en la actualidad.
«Este aumento de la producción del tambo en los 24 años, estaría explicado en un 55 – 60% por una mayor cantidad de vacas y en un 40 – 45% por un incremento de las producciones individuales. Si bien los indicadores «vacas totales por tambo» y «litros por vaca» presentan tasas positivas en ambos períodos analizados, es clave la diferencia de tendencia», enfatizó Linari.
¿Otro dato? Mientras que la tasa media anual de producción individual creció en un 108% entre 1988/2002 y 2002/12 (2,5 vs. 5,2%), el aumento de la cantidad de vacas por tambo decreció casi en un 80% (7,4 vs. 1,5%, respectivamente) entre ambos períodos. «Esto pone de manifiesto que el aumento de la producción por tambo estuvo explicado casi un 75% por una mayor cantidad de vacas por tambo en el período 1988 – 2002 y en un 78% por el incremento de la producción individual, en el segundo (2002/12)», sostiene la FUNPEL.
Cantidad de tambos y escala
El expositor, también se detuvo en un aspecto crucial en la actividad lechera nacional y explicó que, entre 1988 y 2012, la cantidad de tambos se redujo en un 60%, valor que representa una disminución anual promedio de 2,6%.
Cuadro 8. Exportaciones como % sobre el total producido (en miles de toneladas1).
Fuente: CIL sobre la base de datos propios y de INDEC
Parámetro / Año
´03
´04
´05
´06
´07
´08
´09
´10
´11
´12
Producción
7.951
9.169
9.493
10.162
9.527
10.010
10.055
10.308
11.206
11.339
Exportación
1.292
2.176
2.215
2.850
1.709
1.998
2.004
1.897
2.711
2.772
Expo / Prod.
16,3%
23,7%
23,3%
28,0%
17,9%
20,0%
19,9%
18,4%
24,2%
24,4%
1 Se considera equivalente a millones de litros
2 Tradicionalmente, en la estadística nacional se distinguen los “Productos Lácteos” (aquellos de consistencia sólida o semisólida
y generalmente expresados en masa) y las “Leches Fluidas” (de naturaleza líquida y expresados en volumen).
«Si bien esta caída resulta considerable, se ubica dentro del rango más bajo a nivel mundial (< a 3-4% año), que solamente exhibe un grupo reducido de países (Nueva Zelanda, Australia, Estados Unidos o algunos de la UE), dado que la mayor parte presentan valores dentro de un rango de -5% hasta casos extremos de -10% anual», remarcó Linari. Y agregó: «Vemos, también cierta desaceleración del proceso.
Entre 1988/2002 y el más reciente (2002 / 2012), la tasa media anual disminuyó en aproximadamente un 30% (-3,6% vs. -2,4%/año).
Expectativas
Linares hizo un repaso del Outlook Lechero que se llevó adelante a mediados de marzo en la UCA, del cual participaron representantes de organismos nacionales e internacionales ligados a la actividad, quienes analizaron el futuro de la lechería.
«Las regiones deficitarias en producción importarán 25 mil millones de litros adicionales de aquí a 2020. El mercado global presentará una gran oportunidad: vemos precios internacionales que deberían propiciar la expansión de la producción sea atractiva en nuestro país», destacó frente a los asistentes.
En ese marco, los países en vía de de- sarrollo serán responsables del 74% del crecimiento en la producción de leche; pero también lo serán por el 80% que se espera aumente el consumo al mismo tiempo. «Al 2022, la FAO proyecta para la Argentina un crecimiento del 2.7% anual, mayor al resto de los principales exportadores. Esto es muy similar a una simulación realizada por la Fundación INAI, en la que se sostiene que -si no se producen mayores modificaciones en las políticas lecheras- nuestro país crecería a una tasa del 2.8% anual y terminaríamos en 2022 con casi 15.000 millones de litros de leche. Eso nos llevaría a exportar del 23.5% al 29%», destacó el representante de FUNPEL.
Desafíos
En ese contexto, los expertos que participaron del Outlook coincidieron en dos cuestiones centrales a abordar desde el interior del sector.
Por un lado, dejaron en claro que la cantidad de vacas totales presentó una reducción del 13% entre 1988 y 2012. Además, este indicador se aceleró en el período más reciente, pasando de -0,02% a -2,4% por año. «De continuar esta tendencia, las posibilidades de lograr un incremento significativo de la producción nacional estarán muy condicionadas», mencionaron.
«Revertir esta situación a través de una mayor eficiencia de la crianza y recría, una menor cantidad de rechazos involuntarios y muertes, mayor longevidad y la utilización de tecnologías como el semen y embriones sexados, resultará estratégico para lograr crecimientos sustentables», subrayó Linari, al tiempo de destacar el impacto de la buena sanidad como «organizador» de esas cuestiones.
«Un aumento basado sólo en la producción por vaca tendría un impacto limitado a nivel país, incrementaría los costos y estaría muy asociado a ciertas relaciones de precios (especialmente leche/concentrado energético y proteico), lo que podría acentuar los recurrentes ciclos productivos», mencionó el disertante. Y agregó: «Además de esto, debemos acondicionar debidamente la infraestructura tanto la externa, como la de los propios tambos».
Ya culminando su participación y en el ámbito externo, Linari remarcó que las posibilidades que se plantean para la lechería nacional generan una serie de de-safíos, que también involucran a un sector privado que debe competir con países que ya han comenzado a realizar inversiones pensando en 2017.
«Argentina necesita una clara definición de lo que se espera de ella como exportadora de leche: el desafío radica en posicionarnos como exportadores consistentes. Mucho del futuro dependerá de cuestiones políticas y regulatorias, pero también de los propios actores de la cadena láctea», concluyó.