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SUSCRIBITESiguiendo con su plan de acciones en el interior del país, Merial Argentina organizó -en marzo- una serie de charlas en la localidad bonaerense de Ayacucho junto con el economista Tomás Bulat, quien ofreció su visión respecto de diferentes cuestiones en un mano a mano con ganaderos reunidos en la Sociedad Rural local, del que también participó este Periódico MOTIVAR.
«El tema económico despierta interés en los productores y el disertante pudo explicar de manera sencilla su punto de vista, resaltando la necesidad de tomar decisiones estratégicas, que mejoren los niveles de inversión actuales, en base a las buenas expectativas que tiene el campo para el corto y mediano plazo», nos explicó el médico veterinario Arturo Almada, del laboratorio multinacional.
La visión manifestada por Bulat a los ganaderos presentes estuvo enmarcada en conceptos generales que dejaron en claro su postura: «Un país para funcionar necesita dólares», sentenció el periodista, al tiempo que agregaba: «Es por esto que debemos volver a crecer por inversión y exportaciones».
Bajo esa estructura de razonamiento, Bulat profundizó: «Las devaluaciones no deben ser entendidas como un suicidio, sino como parte de los ciclos económicos», y añadió que «la argentina es una sociedad de corto plazo: por eso se hace más soja que ganadería, entre otras cosas».
Más allá de esto y frente al interés de los presentes a la hora de catalogar la situación económica actual, el disertante dejó en claro que «esto no es 2001-2002». Y lo justificó: «En ese momento todos estábamos endeudados en dólares, mientras que hoy lo estamos en pesos, situación que nos hace más ricos, en términos patrimoniales».
Además, Bulat sostuvo que si bien suele creerse que con las devaluaciones se da inicio a las crisis, esto no es así: «cuando finalice el proceso devaluatorio, volveremos a crecer».
Según las palabras de Bulat, la situación internacional actual es buena, encontrándose un final a la crisis iniciada en 2008/2009, discutiéndose hoy cuándo y cómo será el crecimiento de las distintas economías.
«A nivel general, Europa (incluyendo a Italia y España, e inclusive Grecia, que no seguirá cayendo), Estados Unidos y Japón vuelven a crecer. Así como también China (+7%), India (+6%), Rusia (+3%) y Brasil (+2.2%)», explicó.
Ligado a esa situación, resaltó que «todo esto ha llevado a que el Dólar se haya revalorizado, visualizándose fuertes devaluaciones en la mayoría de las monedas latinoamericanas, situación con la cual estos países se sienten realmente cómodos».
Ya al referirse a la situación de regional, Bulat mencionó que la mayoría de los países crecerán, siendo Argentina, Brasil y Venezuela (recesión) los que menos acompañarán esa tendencia.
«Sin estos tres grandes actores económicos, la región estaría creciendo por encima del 4% este año», puntualizó.
Analizando la situación argentina, el economista recordó que en 2012 el país terminó creciendo al 1%, mientras que en 2013 lo hizo en un porcentaje superior aunque con inconvenientes en algunas variables centrales desde 2011.
«Desde el punto de vista fiscal y si bien la recaudación hoy representa el 41% del PBI nacional (por encima del histórico 31%), cuestiones vinculadas al gasto público crecen por encima de ello, básicamente los subsidios (electricidad, transporte y jubilaciones)», puntualizó Bulat ejemplificando -para el caso de los subsidios a la energía- que en 2013 ascendieron a los $85 mil millones, de los cuales un 78% es destinado a Ciudad Autónoma y GBA.
Frente a esto y haciendo un paralelismo con el aporte que realiza el campo a la economía nacional, el disertante sostuvo que «en 2013 las retenciones a la soja alcanzaron los $33 mil millones, lo cual alcanza sólo para cuatro meses de subsidio a la electricidad».
Y agregó: «Todas las retenciones del trigo este año -si se exportan 2 millones de toneladas- rondarían los $1.800 millones, lo cual es equivalente a 3 horas de trabajo de la AFIP. El impuesto al cheque recauda mucho más que todas las retenciones en la Argentina».
Frente a esta descripción de la realidad y enfatizando en que más del 50% del gasto público crece de manera nominal al 30% todos los años, Bulat fue contundente: «Quien quiera ser el próximo ministro de Economía deberá tomar dos decisiones: no subir más los subsidios nominales, ni las jubilaciones».
Luego de destacar que por más que el Gobierno nacional no esté de acuerdo desde lo ideológico con las medidas que deberá llevar adelante en el corto plazo, será la administración de Cristina Fernández de Kirchner la que dejará el camino allanado para que el próximo Presidente encuentre una situación de crecimiento económico, Bulat destacó ante este Periódico MOTIVAR sus expectativas para el campo.
«Entiendo que el futuro es bueno. La economía argentina necesita dólares para volver a crecer y los únicos sectores que se los pueden proveer son el agropecuario y el minero. Es por eso que en el mediano plazo soy optimista».
Frente a este mismo tema, también recogimos la opinión de Arturo Almada, quien explicó: «Más allá de la incertidumbre que percibimos en los primeros meses del año, desde el punto de vista climático a situación es muy interesante en todo lo que es la Pampa Húmeda, sobre todo en el sudeste de Buenos Aires, con muy buena disponibilidad forrajera». Y agregó: «La receptividad va a ser mayor y esto le permitirá al productor no vender todos los terneros y retener vientres. No debemos perder de vista que la vaca es una inversión muy segura y que debemos tenerla cuidada. En los últimos años, todo el esfuerzo que realizamos para concientizar sobre una mayor prevención de enfermedades, un buen control parasitario y la mayor participación de los veterinarios en los campos, ha dado sus frutos».
Por último, Bulat nos dio su opinión respecto de dos temas centrales de cara a lo que viene. Por un lado, destacó como algo auspicioso la «capacidad ociosa” que manifiesta el sector agropecuario nacional. «Hablando puntualmente de la estrella del agro que es la soja, vemos que en 2007/2008 se produjeron 49 millones de toneladas y en esta campaña, serán 53. Mientras tanto, Brasil pasó de 52 a 90 millones de toneladas en ese mismo lapso. Y lo mismo ocurre con la exportación de carne. Argentina tiene que producir 150 millones de toneladas de granos y exportar carne, para despertar el capital productivo».
Por último, el economista destacó que los costos de producción locales siguen siendo competitivos respecto de los de toda la región y llamó a los ganaderos a seguir invirtiendo y capitalizándose: «Entre pesos y vaca, yo prefiero vacas; por lo cual -y entendiendo las necesidades de cada caso- no me apuraría a liquidar vientres».
