LA SITUACION DE LOS ACTORES DEL MERCADO EN UN AÑO QUE RECIEN EMPIEZA
Impactos a futuro de un verano muy difícil de resumir
Tras la devaluación de la moneda, las empresas repensaron sus estrategias haciendo un fuerte hincapié sobre la cobranza de deudas y los stocks disponibles en la cadena comercial.
Desde el Consejo Profesional de Médicos Veterinarios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se promulgó un comunicado en favor de la comercialización exclusiva a través de veterinarias.
Al igual que ocurre en otros tantos segmentos de la economía argentina, el desarrollo del sector veterinario suele verse afectado no sólo por los avatares propios del rubro, sino también por la influencia que sobre el mismo ejercen las variaciones en el contexto nacional y, por consiguiente, en sus actividades afines.
Queda claro, entonces, que una de las principales situaciones a la que se debió hacer frente últimamente, estuvo vinculada con la devaluación del 26% que sufriera nuestra moneda desde noviembre de 2013 y hasta el mes de enero, momento en que se profundizara una situación cambiaria que parecería haber llegado a su techo.
Seguramente que los últimos días del primer mes del año no serán fácilmente olvidados por aquellos responsables de laboratorios que comenzaron a recibir notas de débito por parte de sus proveedores de materias prima, a fin de trasladar el corrimiento cambiario a las deudas contraídas por insumos ya entregados y pactados en el equivalente a dólares. Vale mencionar que si bien la situación no generó el impacto que la misma medida ocasionó en 2001/2002, muchas empresas (fundamentalmente nacionales) debieron ceder parte de la rentabilidad lograda en 2013 para hacer frente a esta situación.
Los proveedores de materias prima trasladaron el corrimiento cambiario a las deudas contraídas por insumos ya entregados, cuyo precio había sido pactado en el equivalente a dólares.
Claro que esto no fue todo, ya que a este «acomodamiento» se sumaron también rubros como el de los materiales plásticos, etiquetas, cartones y demás insumos ligados a los costos de los productos veterinarios (fármacos y biológicos), dando los proveedores por suspendidas las cotizaciones y volviéndose a aquello de pagar de contado para que «se entregue la mercadería», situación que paulatinamente volvió a la normalidad con el paso de los días.
Aclaración importante: muchos de los insumos en los que el dólar no manifiesta ningún tipo de incidencia se incrementaron en más de un 30%, sin haberse retrotraído su precio hasta la fecha.
Así arrancó el año y de ese mismo modo siguió hasta la fecha de cierre de esta edición, con la puesta en marcha de diversas estrategias tanto para la venta, como (principalmente) para la cobranza de operaciones ya realizadas entre laboratorios, distribuidores y comercios veterinarios de todo el país.
Además de esto, queda abierto el interrogante en cuanto a de qué manera impactarán las adecuaciones cambiarias sobre las empresas que exportan; cómo se movieron las ventas en febrero; quiénes fueron los que ya pusieron en marcha el sistema oficial de medicamentos veterinarios que supervisa el Senasa y cuáles serán los movimientos internos que se pondrán en marcha a partir del ingreso de Droguería del Sud -gigante de la industria farmacéutica humana- al sector de distribuidores de productos veterinarios (Ver nota adjunta en página N° 8), entre otras tantas situaciones que se plantearon en un verano realmente difícil de resumir.
Precios y abastecimiento
Estos fueron dos de los puntos centrales por los cuales el propio Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Carlos Casamiquela, convocara -por separado- a las dos cámaras de laboratorios veterinarios (Caprove y Clamevet) a fines del mes de enero (Ver nota completa en página N° 28).
Más allá del compromiso asumido por las entidades en cuanto a que no se incrementarían en un modo desmedido los precios y se garantizaba el normal abastecimiento hacia el canal comercial, el paso de los días dejó en claro que tanto laboratorios, como distribuidores debieron ajustar los precios de los productos, al menos en el porcentaje de incremento de los insumos dolarizados.
# EN NUMEROS #
26
Fue el porcentaje en que se devaluó la moneda nacional desde noviembre de 2013 y hasta enero de 2014, mes en que se profundizó la situación cambiara, llegando a su techo.
En ese marco y para el caso de diversos segmenos como, principalmente, el de la ganadería y los animales de compañía, los productos veterinarios han manifestado un incremento de entre el 15% y el 20%, -promedio- a lo largo de estos meses.
Si bien en los últimos años estos aumentos solían darse a comienzos de marzo, la situación nacional llevó a que se adelantasen, existiendo la posibilidad de que se reiteren (aunque en menor medida) en el futuro.
Más allá de esto, queda claro que la competitividad interna que vive el sector (por la abundante oferta de productos y empresas que del mismo participan) lleva a que el mercado sea el que finalmente defina cuál será la realidad que viva, en materia de precios, el sector veterinario una vez culminado el año.
Otro dato interesante a tener en cuenta en este aspecto, tiene que ver con que el canal comercial (distribuidores y veterinarias) mantendrían en estos momentos stocks disponibles (fundamentalmente de fármacos) para hacer frente al menos a dos meses de ventas, sin la necesidad de reponer los productos de mayor uso.
Vendedores, a cobrar
Frente a esta última situación y con los ya tradicionales inconvenientes para «cerrar el mes», en el mercado se produjeron situaciones disímiles a lo largo de enero. Es así que para el caso de quienes intervienen en el mercado de animales de compañía (ya sean laboratorios o distribuidores) el primer mes del año mantuvo la tendencia prevista por las empresas, alcanzando buenos resultados en cuanto a sus ventas. Situación que no se condijo con lo ocurrido para el caso de la avicultura, como así tampoco para los laboratorios de grandes animales, quienes -más allá de los aumentos de precios- ofrecieron bonificaciones por plazos de pago para cumplir con sus metas y hacerse del “efectivo”.
Contrariamente a esto, las distribuidoras lograron cerrar el mes de manera positiva, situación que no pudo repetirse, a nivel general, a lo largo del mes de febrero en los distintos rubros, debido a diversas situaciones.
A lo largo de febrero, las fuerzas de venta (tanto de laboratorios, como de las distribuidoras) mantuvieron como principal objetivo el de cobrar deudas atrasadas en el canal comercial.
En el caso del rubro de animales de compañía y sumado tanto al mal clima que se evidenció el mes pasado en todo el país y al hecho de ser tradicionalmente uno de los meses menos prósperos del año, quedó clara una baja en la demanda por parte de los consumidores finales en las veterinarias, así como también el hecho de que ninguno de los actores del mercado estimularon con grandes ofertas o bonificaciones las compras a manos del canal comercial.
Esta misma situación también se percibió en el rubro de grandes animales, en el cual los vendedores de las empresas (laboratorios y distribuidoras) mostraron una mayor dedicación para con las cobranzas frente a las ventas.
Además, no puede pasarse por alto el adelantamiento de la vacunación antiaftosa en buena parte del país, situación que llevó a que los presupuestos disponibles fueran destinados no sólo a la compra de este insumo, sino a la de todas las líneas de biológicos que por una cuestión estacional tienen una mayor demanda en las épocas de pariciones.
En resumen, si enero fue un mes difícil para vender, febrero lo fue aún en mayor medida.
Exportadores, en carrera
Como otra de las caras de la misma moneda, aquellos laboratorios que además de comercializar internamente sus productos, logran exportarlos a terceros países han tomado la devaluación anteriormente mencionada como un aspecto positivo a la hora no sólo de incrementar sus envíos sino, fundamentalmente, de recobrar competitividad en el mercado internacional. De hecho y tras haber sido consultados por este Periódico MOTIVAR, diversos empresarios del rubro sostuvieron que para aquellos laboratorios cuya facturación externa represente más del 25% del total, la situación final terminará siendo levemente favorable. Más allá de esto, coincidieron en que frente a la situación cambiaria actual se ha vuelto a una situación de paridad el hecho de comercializar en el mercado interno o afuera.
Las expectativas
Sería realmente factible seguir enumerando una serie de cambios producidos en el mercado veterinario argentino en los últimos meses, tales como el avance de las bonificaciones por pago adelantado en todos los rubros, pero en particular en el de animales de compañía (llegando casi al 10% del total hacia fines de febrero).
Queda claro que en la presente nota sólo se tocan algunos de los temas y que deberá ser la industria la que vaya definiendo cómo trabajará en sus estimados de venta de cara a lo que viene.
Lo cierto es que ya se ha comenzado a trabajar en base a los plazos de pago y los primeros resultados han sido satisfactorios, situación que le otorga previsibilidad a toda la cadena.
Más allá de esto, es interesante mencionar que las expectativas para la actividad ganadera (y por consiguiente para la venta de productos veterinarios), siguen siendo buenas, sustentadas no sólo en un mayor precio recibido por parte de los productores por los kilos vivos que entregan, sino también por un verano estable (a nivel general) en cuanto a situaciones climáticas, con muy buena oferta forrajera en distintas partes del país y la expectativa frente a una mayor apertura a las exportaciones bovinas.
Todas situaciones que se suman a la factible llegada de unos 400 mil nuevos terneros respecto de 2013.
En avicultura y para el caso de la producción porcina los expertos también hablan de un buen año para las actividades locales (y la exportación avícola) y quedará para los próximos meses el análisis específico respecto de un sector de animales de compañía muy ligado al poder adquisitivo de las personas (será clave evaluar el impacto de las paritarias a nivel nacional) pero con un fuerte avance en cuanto a la mayor conciencia de los dueños de las mascotas respecto del rol de la sanidad en el marco de la tenencia responsable de sus animales.
En definitiva y tal como sostuvieron frente a este medio distintos empresarios del sector, este 2014 se perfila como un año en el cual habrá que estar tranquilos, atentos y, fundamentalmente, en constante movimiento.
DISTRIBUCION Y COMERCIALIZACION DE PRODUCTOS VETERINARIOS
“No admitiremos desvíos en manos de otras profesiones”
Desde el Consejo Profesional de Médicos Veterinarios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se promulgó un comunicado en favor de la comercialización exclusiva a través de veterinarias.
El definitivo ingreso de Droguería del Sud al mercado ha sido uno de los temas centrales de los últimos meses para aquellos que forman parte del sector veterinario.
Es que la llegada de este gigante de la industria farmacéutica humana no sólo abriría las puertas a que otras droguerías y distribuidoras del rubro ingresen al negocio a competir con el canal tradicional, sino que ha planteado un amplio debate en cuanto a cuáles son los motivos por los cuales una empresa que por sí sola factura unas 4 veces el total del mercado veterinario -salida de fábrica- se lanza a competir en el rubro (dando inicio a sus operaciones en las provincias del Sur del país, con perspectivas de un mayor avance en el mediano plazo).
En definitiva, la principal amenaza descripta no sólo por los distribuidores de productos veterinarios agrupados en Cadisvet, sino también por otras distribuidoras dedicadas al mercado de grandes y pequeños animales en el interior del país y entidades profesionales, tiene que ver con que el arribo de un jugador que comercializa medicamentos de medicina humana en las farmacias, pone definitivamente en riesgo los canales tradicionales para la venta de productos veterinarios (las veterinarias) y genera una amenaza en cuanto a que los mismos puedan, con el correr del tiempo, ser comercializados también en las farmacias.
No es necesario aclarar que esta situación pondría en riesgo miles de fuentes laborales, así como también la estructura que, en mayor o menor medida, tienen montadas no sólo las grandes veterinarias de Buenos Aires sino fundamentalmente las radicadas en el interior de la Argentina.
En este marco, vale destacar el comunicado recientemente emitido por el Consejo Profesional de Médicos Veterinarios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a partir del cual -y bajo la firma de su actual presidente, el M.V. Hugo Palópoli- se resalta que si bien la entidad siempre ha defendido la libertad de trabajo, defenderá también la Ley Nacional 13.636 y sus derechos y resoluciones conexas, que todo producto farmacológico y/o principio activo de uso en medicina veterinaria se mantenga exclusivamente en el canal veterinario.
Más allá de esto, la comunicación sostiene que: «La Farmacia Veterinaria es una rama profesional y, por ende, exclusiva de las Ciencias Veterinarias, sustentada por la propia formación académica y por las normativas que reglamentan el ejercicio de la profesión veterinaria, como la Ley Nacional 14.072 y la Resolución 1034/05 del Ministerio de Educación de la Nación. Por todo ello, no admitiremos, que existan desvíos o pretensión alguna que suponga la pérdida de esta potestad en manos de otras profesiones. Desde siempre nuestros colegas han trabajado en una relación de respeto y mutuo beneficio con las distribuidoras de productos veterinarios y con los propios laboratorios proveedores y desde nuestro ámbito de acción -y de acuerdo a nuestras atribuciones legales-, nos opondremos enérgicamente a que se desdibuje ese sinergismo o a que se genere la sola posibilidad de la pérdida de una fuente laboral genuina e idónea para los veterinarios».
Más allá de esto y tras reunirse con las autoridades de Cadisvet, Palópoli se comprometió a que la propia Federación Veterinaria Argentina (en la cual se nuclean todos los colegios y consejos profesionales, a excepción de los de Buenos Aires, Córdoba, Santiago del Estero y Mendoza) trate el tema en su próxima reunión a realizarse en el transcurso de este mes de marzo.
Por último, vale mencionar que los distribuidores de productos veterinarios siguen debatiendo el tema y generando nuevas instancias de diálogo a nivel nacional, tal como ocurrió a fines del mes de febrero, cuando lograron juntarse más de 30 empresarios de todo el país en una reunión realizada en Bahía Blanca, Buenos Aires. Allí, los distribuidores también manifestaron una defensa «a ultranza» para con el profesional veterinario y un amplio apoyo para con los laboratorios que no comercialicen con droguerías de medicina humana. Además, se comprometieron a divulgar en medios masivos (nacionales y regionales) las reales amenazas en el cambio de paradigma que atentan contra la profesión veterinaria. Por último, se definió una futura convocatoria a las cámaras de laboratorios veterinarios y a los colegios de profesionales de todo el país para seguir abordando la problemática.