Para el MV Ignacio Díaz, la encefalomielitis equina puede alcanzar una mortalidad del 40%.
La encefalomielitis equina es una amenaza estacional que cada año vuelve a poner en alerta a la sanidad animal en distintas regiones del país. Luego de brotes significativos como el de 2023, se instaló la necesidad de sostener y promover la vacunación preventiva para evitar la propagación de una enfermedad que puede llegar a tener una mortalidad del 40%.
En este contexto, MOTIVAR dialogó con el MV Ignacio Díaz, quien brindó un panorama sobre la situación actual, la dinámica de vacunación y las recomendaciones para enfrentar esta nueva temporada de riesgo.
Díaz, quien además es docente universitario, recordó el importante brote de EE que afectó al país en la temporada 2023. En ese momento, la obligatoriedad de la vacuna había sido retirada por Senasa, lo que llevó a propietarios a ahorrar y a no vacunar. Este panorama derivó en un pico de casos. Solo Díaz manejó entre 12 y 14 casos durante esa época.
La experiencia del brote llevó a las autoridades sanitarias a restablecer la obligatoriedad de la vacuna, lo cual redundó en una baja de los casos en 2024, reforzando una vez más la efectividad de las dosis aplicadas.
Accesibilidad y nuevas opciones
Díaz destaca que este año se ha sumado una nueva vacuna triple, que incluye encefalomielitis, tétanos e influenza. “Ya se está utilizando en muchas veterinarias. Se está vendiendo bien y el valor ronda los $11.000, mientras que la vacuna monovalente está en $6.000 o $7.000”, comentó.
Más allá de las diferencias de precio, el MV aclara que “toda vacuna con aprobación de Senasa tiene estándares de calidad aceptables. A veces hay dudas por lo comercial, pero es importante que los profesionales confíen en las herramientas disponibles y que las recomienden activamente”.
Según el especialista, lo ideal es comenzar a vacunar en esta época (septiembre-octubre). El protocolo de vacunación se diferencia según si el animal ha sido vacunado previamente:
Primo vacunación (Potrillos/Generaciones Nuevas): En animales que nunca han sido vacunados, lo ideal es aplicar de dos a hasta tres dosis. El intervalo entre dosis debe ser de 20 o 21 días. En potrillos de un año, se recomiendan un mínimo de dos dosis.
Revacunación (Animales vacunados el año anterior): Se debe aplicar una dosis de refuerzo en esta época del año.
Díaz advirtió que la recomendación es empezar a vacunar ahora, siendo esta la época de prevenir. La vacuna, aunque no ofrece el 100% de seguridad, sí provee valores muy altos de inmunidad.
Inversión versus gasto
Un punto crucial que abordó el veterinario es que, en general, los propietarios suelen ver la sanidad (muestreos, libretas sanitarias, análisis de anemia) como un gasto y no como una inversión. Por ejemplo, en Argentina, la anemia solo se chequea si el caballo viaja; no se realizan muestreos de rutina.
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“El propietario todo eso lo ve como como gasto y no como inversión,” sostuvo Díaz. Sin embargo, el riesgo de no vacunar es extremadamente alto. La enfermedad presenta una alta mortalidad si se la detecta tarde. Díaz estimó que del total de casos que trató, murieron cerca del 30 al 40%. Además, los tratamientos son sumamente costosos (onerosos) e intensivos, requiriendo que el veterinario pase días o hasta una semana evaluando y medicando.
Responsabilidad del veterinario
Ante el inicio de la temporada de riesgo, Díaz recomendó a los profesionales pasar la responsabilidad al propietario. Es crucial decirle: “Che, te recomiendo vacunar” y explicar los riesgos. Si se omite la recomendación por pensar que el dueño no querrá gastar, y luego se presenta un caso en enero, el propietario podría recriminar que no se le informó.
La decisión final la toma el dueño, pero el veterinario debe aconsejar vacunar. La decisión final la toma el dueño, pero el veterinario debe aconsejar vacunar.
Además de la inmunización, otras recomendaciones de manejo sanitario se centran en el control ambiental y de los vectores (mosquitos, moscas, tábanos). Si bien estas medidas suelen ser más comunes en establecimientos de alta concentración de equinos son fundamentales.
El control de vectores se realiza mediante:
Fumigación.
Manejo del aire.
Uso de rociadores o repelentes.
Estos rociadores actúan como repelentes para caballos (como si fuese "Off") y se usan mucho en el exterior (Europa, EE. UU.). El manejo del vector es crucial en lugares con alta concentración de animales, donde se acumula bosta, favoreciendo la proliferación de insectos.
Finalmente, el especialista recordó que el verano 2023 fue seco, lo cual también debió haber tenido relación con la dinámica de los vectores que transmiten la EE. Por ello, en el arranque de la época, la palabra clave es prevención.
Por último, fue contundente: “Este es el momento para prevenir. No hay casos reportados aún porque el clima no lo permitió, pero van a venir. Y cuando aparecen, ya es tarde. Por eso, cuanto más se vacune ahora, mejor estaremos de cara al verano”.