Investigadores de universidades españolas y colombianas han publicado la primera caracterización clínica del síndrome de dolor miofascial toracolumbar en caballos, un avance significativo para el diagnóstico veterinario. Este estudio pionero busca establecer criterios claros para una condición que afecta el rendimiento y bienestar de los equinos, que a menudo sufren trastornos musculoesqueléticos que impactan su desempeño.
Los trastornos musculoesqueléticos son una causa común de bajo rendimiento en los caballos. El dolor toracolumbar se reporta con frecuencia, con una prevalencia muy variable que va del 0,9 % al 94 % dependiendo de la disciplina de trabajo y el tipo de práctica. Esta condición puede provocar dolor crónico, disminución del rendimiento y deterioro de la capacidad de trabajo, lo que representa una importante preocupación clínica.
El síndrome de dolor miofascial (SDM) ha sido cada vez más reconocido en medicina veterinaria como un factor que contribuye al dolor musculoesquelético. En caballos, el SDM se ha investigado como un posible factor contribuyente al dolor toracolumbar y se ha relacionado con síndromes de dolor de espalda caracterizados por dolor, hipertonía epaxial, rigidez intervertebral y bajo rendimiento. Sin embargo, el SDM está menos caracterizado que en medicina humana y aún no se ha establecido dentro de los marcos de diagnóstico veterinario como una causa primaria de dolor toracolumbar en caballos.
Criterios para el diagnóstico veterinario
El estudio, liderado por María Resano Zuazu y David Argüelles de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Córdoba, junto con Jorge U. Carmona de Colombia y César Fernández de las Peñas de la Universidad Rey Juan Carlos, tuvo como objetivos identificar los signos clínicos de SDM en la región toracolumbar equina, evaluar la coherencia interna entre las características clínicas y explorar las asociaciones y el valor predictivo de variables informadas por el propietario y variables clínicas.
Para ello, se evaluó físicamente a 120 caballos en la región toracolumbar. Se recopilaron comportamientos reportados por los propietarios a través de un cuestionario. Mediante palpación manual, se evaluaron la banda tensa, el punto hipersensible, la respuesta de contracción local (LTR), el signo de salto, el rango de movimiento (ROM) restringido, la puntuación de dolor (0-5) y la puntuación global de ROM (0-4).
Los resultados mostraron que una banda tensa y un punto hipersensible estuvieron presentes en todos los caballos, mientras que la LTR estuvo ausente. El signo de salto, una respuesta conductual característica a la presión sobre puntos gatillo miofasciales, se detectó en el 71,7 % de los equinos, y el ROM restringido en el 69,2 %. La mediana de la puntuación de dolor fue de 4. Se observó que el signo de salto se correlacionó con la puntuación de dolor, y la restricción del ROM con la puntuación global del ROM. Los caballos estabulados presentaron puntuaciones de dolor más altas y mayor restricción del ROM que los mantenidos al aire libre.
Tras someter los datos a análisis de aprendizaje automático, el signo de salto fue identificado como el predictor dominante de dolor, con un 90 % de importancia, y un marcador clínico robusto. No obstante, su alta prevalencia limita su valor como indicador diagnóstico aislado. La banda tensa, el punto hipersensible y el signo de salto surgieron como hallazgos clínicos clave asociados con el SDM toracolumbar equino, proporcionando nuevas perspectivas sobre las variables clínicas que caracterizan esta condición en caballos.
Estos hallazgos son fundamentales para los profesionales de las ciencias veterinarias, ya que pueden ayudar a los veterinarios a reconocer posibles signos relacionados con el síndrome de dolor miofascial en caballos con dolor de espalda y rendimiento reducido. El estudio subraya la importancia de considerar el síndrome de dolor miofascial como un factor que contribuye al dolor toracolumbar, mejorando así el manejo del dolor en la práctica clínica diaria.
FUENTE: Diario Veterinario