Brote de peste porcina clásica en Brasil: ¿hay riesgo para Argentina?
Peste porcina clásica reapareció en una granja familiar en Brasil. El foco afecta a porcinos de traspatio y activa protocolos de vigilancia sanitaria.
9 de enero de 2026 - 10:54
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El último brote de peste porcina clásica en Brasil se registró en cerdos de traspatio.
El último día del año 2025 trajo una noticia que volvió a encender señales de alerta en el ámbito sanitario regional. La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) confirmó un nuevo brote de peste porcina clásica (PPC) en Brasil, específicamente en una explotación familiar de porcinos de traspatio ubicada en la localidad de Porto, en el estado de Piauí.
El foco fue detectado tras una notificación dentro del sistema de vigilancia pasiva, mecanismo clave para la detección temprana en regiones con mayor riesgo. El diagnóstico fue realizado por el Laboratorio Federal Agropecuario de Minas Gerais, que confirmó la presencia del virus mediante la técnica de RT-PCR.
Según el parte oficial, el brote afectó a 65 animales, de los cuales 56 presentaron signos clínicos compatibles con la enfermedad. En el marco de las acciones sanitarias inmediatas, se procedió al sacrificio de 32 cerdos, conforme a los protocolos vigentes que buscan evitar la diseminación del virus.
Clásica, no africana
La peste porcina clásica (PPC) y la peste porcina africana (PPA) son enfermedades virales que afectan exclusivamente a los cerdos, pero son causadas por virus distintos. La PPC tiene vacuna disponible y suele controlarse con campañas sanitarias. En cambio, la PPA no tiene vacuna eficaz, es más resistente en el ambiente y presenta una letalidad mucho más alta, lo que la convierte en una amenaza más grave para la producción y el comercio internacional.
Las cepas de PPC son clasificadas como de alta, moderada y bajapatogenicidad. Las cepas de alta patogenicidad producen un cuadro agudo de elevada mortalidad con signos clínicos agudos, como: fiebre, inapetencia, temblores, incoordinación motora, enrojecimiento de la piel (hocico, orejas, abdomen y zona medial de las extremidades), conjuntivitis, secreción nasal y diarrea, la leucopenia con linfopenia es un signo característico en la enfermedad aguda.
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Zonas libres y no libres de la enfermedad
El caso se registró en una zona no reconocida como libre de PPC, lo cual implica que el estado de Piauí, al igual que otros del nordeste brasileño, no integra el área que cuenta con estatus sanitario oficial ante la OMSA. En estas regiones, se mantienen restricciones al movimiento de animales y productos porcinos hacia el resto del país.
El brote confirmado en Piauí es el primero desde octubre de 2024, cuando se había reportado un evento similar en el estado de Ceará, también en el nordeste. Ambos episodios muestran un patrón de recurrencia en zonas periféricas, alejadas de los grandes núcleos productivos del sur y centro de Brasil, que sí cuentan con reconocimiento oficial como libres de PPC.
Estas áreas de menor escala, donde predominan los sistemas de cría de traspatio, presentan condiciones de bioseguridad limitadas y mayor exposición a factores de riesgo sanitarios. Allí, la vigilancia sanitaria y el seguimiento epidemiológico cumplen un rol estratégico, no solo para contener la enfermedad sino también para evitar su expansión hacia zonas libres.
Antecedentes y vigilancia de esta peste en Brasil
Brasil había mantenido bajo control la PPC durante los últimos años, gracias a una estrategia combinada de zonificación sanitaria, control de movimientos y sistemas de detección temprana. Sin embargo, los brotes recientes en el nordeste vuelven a poner en foco la importancia de fortalecer las acciones sanitarias en zonas vulnerables.
De acuerdo con el Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil (MAPA), el país continúa trabajando bajo el Plan Estratégico Brasil Livre de Peste Suína Clássica, centrado en erradicar la enfermedad de las regiones endémicas y avanzar en una ampliación de la zona libre hacia el norte y nordeste del territorio.
Si bien los brotes ocurren fuera de la zona libre brasileña, el resurgimiento de la peste porcina clásica en países limítrofes mantiene en estado de alerta a los servicios sanitarios regionales, especialmente en naciones como Argentina, que se encuentran reconocidas como libres de PPC.
La posibilidad de ingresos no controlados de animales o productos contaminados, sumada a la existencia de explotaciones de baja escala en el norte argentino, refuerza la necesidad de sostener vigilancia epidemiológica activa y pasiva, así como mecanismos de bioseguridad en todo el territorio.
El antecedente brasileño también recuerda que las enfermedades transfronterizas pueden reemerger aún en contextos con cierto control. En este escenario, la prevención y la trazabilidad siguen siendo factores clave para preservar el estatus sanitario argentino y proteger la cadena de valor porcina.