El transporte de animales y alimentos es un eslabón crítico en la cadena productiva. Ante incidentes que comprometen el bienestar o la seguridad, la profesión veterinaria pericial resulta indispensable. Su intervención permite reconstruir los hechos y determinar las consecuencias sanitarias, asegurando la calidad desde la producción hasta el consumidor final.
En el traslado de animales vivos, la valoración pericial se enfoca en las condiciones del viaje. Se analizan aspectos como la densidad de carga, la ventilación, la temperatura, la duración del trayecto, las paradas realizadas, el manejo durante la carga y descarga, el estado previo de los animales y la mortalidad en ruta. El estrés del transporte puede desencadenar procesos respiratorios, digestivos o metabólicos que no siempre se manifiestan de forma inmediata.
Cuando se trata del transporte de alimentos de origen animal, la atención se dirige a la cadena de frío, la bioseguridad del vehículo, la separación adecuada de productos, la limpieza y desinfección, y la trazabilidad documental. Una interrupción en la temperatura, por ejemplo, puede no ser visible en el producto, pero sí resultar determinante para su aptitud y la inocuidad alimentaria.
Análisis de la trazabilidad en el transporte de animales y alimentos
El informe pericial debe ordenar cronológicamente los hechos a partir de la documentación disponible. Esto incluye guías de movimiento, registros de temperatura, hojas de ruta, albaranes, partes de incidencia y comunicaciones entre las partes involucradas. Solo de esta manera es posible distinguir un fallo de origen, un fallo de transporte o un fallo de conservación posterior.
La pericia veterinaria y la trazabilidad documental
La pericia veterinaria moderna requiere más que conocimientos clínicos; exige formación específica, una metodología rigurosa, actualización científica constante y experiencia procesal. Contar con gabinetes especializados, como Perivet, aporta seguridad, objetividad y respaldo técnico en procedimientos de elevada complejidad. La implicación de estas entidades en programas universitarios y la formación especializada en pericia veterinaria refuerzan un modelo basado en la excelencia técnica y el rigor científico, fundamental para la trazabilidad y la seguridad de los productos.
FUENTE: Diario Veterinario