El Colegio Veterinario de Mendoza anunció la modificación formal de la metodología de su Nomenclador Profesional para adecuarlo a la realidad económica actual. Tras evaluar un relevamiento realizado entre sus matriculados, la Comisión Directiva confirmó la adopción de una nueva fórmula combinada de actualización de aranceles, asegurando que: “Avanzamos con una nueva propuesta para lograr una herramienta más representativa, transparente y sostenible para nuestra profesión”.
El Colegio Veterinario ajusta su nomenclador por inflación y salarios
El colegio veterinario calculará los aranceles en base a un índice compuesto por IPC (67%) y CVS (33%), para equilibrar costos y capacidad de pago de tutores.
La nueva estructura tarifaria actualizará el valor del GAVET mediante la combinación de dos indicadores económicos. Por un lado, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) representará el 67% del valor para reflejar la inflación mensual; por el otro, el Coeficiente de Variación Salarial (CVS) constituirá el 33% restante, con el objetivo de plasmar el poder adquisitivo de los clientes y la disponibilidad de dinero de la población en general.
Participación de la matrícula y diagnóstico de costos
La medida se tomó a partir de los resultados de una encuesta efectuada durante el mes de agosto a través de los grupos de difusión de WhatsApp y las historias en las redes sociales de la institución, con el fin de consultar sobre la aplicación del nomenclador, su metodología de actualización y su grado de cumplimiento.
En la consulta participaron 121 matriculados (un 15% del padrón actual), lo que según comunicaron desde el Colegio representa una participación mayor a iniciativas similares anteriores y constituye una muestra representativa de la matrícula, que ratificó la necesidad de realizar modificaciones en la medición de costos y precios al público.
El diagnóstico reflejó un claro desfasaje en el esquema vigente. Al respecto, la gacetilla oficial destacó textualmente: "De las respuestas se desprende que el actual nomenclador no refleja fielmente los costos de la actividad veterinaria, ni tampoco el bolsillo de nuestros clientes, que han visto disminuidos sus ingresos en los últimos meses".
Previsibilidad operativa y compromiso colectivo
Frente a esta situación, la entidad profesional contempla abrir el debate sobre la frecuencia de actualización tarifaria para brindar mayor estabilidad al ejercicio cotidiano. La institución sostuvo que: "Hacerlo de manera bimestral o trimestral traería mayor previsibilidad para calcular costos, inversiones y contrataciones", entre otros ítems.
Asimismo, las autoridades remarcaron la importancia de sostener la cohesión ética en el sector, indicando que: "Es imperioso el cumplimiento de los valores estipulados en el nomenclador. Debemos avanzar en un compromiso colectivo para poder competir en igualdad de condiciones".
Resolución directiva y jerarquización de la profesión veterinaria
Con el apoyo expresado por los profesionales hacia la propuesta de renovación, la Comisión Directiva resolvió avanzar de forma definitiva con el cambio metodológico. Las autoridades argumentaron que: "Analizadas cada una de las aristas que se desprenden del relevamiento realizado, tomamos la determinación de avanzar con la modificación del nomenclador, con la propuesta antes presentada", convencidas de que "esta nueva metodología de medición puede subsanar algunas de las dificultades presentes y reflejar más fielmente la realidad económica actual".
Finalmente, el Colegio hizo un llamado a toda la matrícula a acatar el nuevo marco arancelario, señalando: "Insistimos en la necesidad imperiosa de respetar el nomenclador, que es una herramienta de importancia, que aporta transparencia y profesionalismo a nuestra práctica. Su cumplimiento jerarquiza nuestra profesión y estipula condiciones para un ejercicio equitativo y justo para la comunidad veterinaria".
FUENTE: Colegio Veterinario de Mendoza