Investigadores de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y el Conicet iniciaron un estudio sobre la expansión del jabalí y el chancho cimarrón en el departamento 9 de Julio, Santa Fe. La iniciativa busca cuantificar el impacto de estas especies invasoras en el ecosistema, la producción agropecuaria y la salud pública.
La directora del proyecto, Ayelen Eberhardt, docente de las facultades de Humanidades y Ciencias (FHUC-UNL) y de Ciencias Veterinarias (FCV-UNL), e investigadora del Conicet en el Instituto de Ciencias Veterinarias del Litoral, lidera un equipo multidisciplinario de biólogos y veterinarios. El trabajo se concentra en la Reserva Privada La Herminia, un establecimiento de 2.617 hectáreas en Tostado, que combina actividades ganaderas con un área dedicada a la conservación.
El chancho cimarrón está catalogado internacionalmente como una de las especies exóticas invasoras más perjudiciales. Sus hábitos de hozar alteran la estructura del suelo, degradan la vegetación, compiten por alimento con la fauna nativa y destruyen infraestructura agrícola-ganadera. En Santa Fe, la Resolución Provincial N° 213/2024 habilita la caza deportiva sin límite de piezas en predios privados que lo autoricen, reconociendo el riesgo ecológico y sanitario que representa la especie.
Monitoreo y cuantificación de especies invasoras
Para cuantificar la abundancia de esta especie exótica y relevar la fauna de mamíferos medianos y grandes, los científicos llevarán a cabo cuatro campañas estacionales. El trabajo de campo combina fototrampeo, con la instalación de 16 cámaras trampa activas las 24 horas en distintos ambientes. También se realizan transectas a pie para detectar huellas, excrementos, hozadas y avistajes directos. Adicionalmente, se emplean relevamientos aéreos con drones, que realizan vuelos autónomos a 60 metros de altura para estimar la densidad de ejemplares y medir la superficie de vegetación dañada.
Más allá del daño ambiental y agronómico, el chancho cimarrón representa un reservorio de diversos patógenos. Bajo el concepto integral de Una Salud, que integra las dimensiones humana, animal y ambiental, los investigadores analizarán muestras biológicas obtenidas de ejemplares capturados por cazadores autorizados. Se evaluará la presencia de enfermedades de impacto zoonótico y veterinario como triquinosis, brucelosis, leptospirosis, tuberculosis, cisticercosis, hidatidosis y hemoparásitos. Los resultados servirán de insumo directo para diseñar un plan de manejo integral en la reserva, ofreciendo pautas de conservación sostenible que puedan replicarse en otros puntos de la provincia de Santa Fe.
FUENTE: FCV UNL Esperanza