La producción láctea mundial volvió a crecer en 2025 y el dato no pasó desapercibido: el aumento interanual fue del 2,25% respecto de 2024, impulsando una oferta que supera el ritmo de la demanda y reconfigura el negocio en Argentina y el mundo.
La producción láctea global subió 2,25% en 2025 y cayeron los precios
Según OCLA, la producción láctea creció 2,25% en 2025. En este marco, Argentina enfrenta un mercado global sobreofertado que presiona a la vaca y los precios.
Para la Argentina, el escenario no es menor ya que integra el grupo de proveedores habituales junto a la Unión Europea, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Australia y Uruguay, que en conjunto registraron una suba del 2,1% interanual, según OCLA.
Sin embargo, existe una máxima empírica en el comercio internacional de lácteos: la demanda mundial solo puede sostener aumentos cercanos al 1,5% anual en la producción de los grandes exportadores. Cuando la oferta supera ese umbral, los precios sienten el impacto.
Eso es exactamente lo que ocurrió en 2025. Con una demanda entre estable y levemente decreciente —y apenas una tenue recuperación de las compras de China frente a un 2024 muy débil— el comercio global mostró mayor fluidez en el Sudeste Asiático, pero no logró absorber el excedente.
El resultado fue contundente: caída cercana al 20% en los valores de las principales commodities lácteas en el mercado internacional.
Un mercado pequeño y sensible
El comercio mundial, sin contar el intercambio intra Unión Europea, representa apenas entre el 11% y el 12% de la producción global, equivalente a unos 94.000 millones de litros sobre un total estimado de 815.000 millones para 2025.
En ese contexto, un crecimiento del 2% en la producción mundial implica sumar alrededor de 17.000 millones de litros adicionales. Si esos volúmenes no se absorben en los mercados domésticos, pueden representar hasta un 18% más de leche disponible para el comercio internacional.
Esa es la razón por la cual el negocio lácteo global se caracteriza por su alta volatilidad: pequeños desbalances generan grandes movimientos de precios.
Exceso de oferta que se extiende a 2026
A escala internacional, el 2025 cerró con una expansión relevante de la oferta de leche como materia prima. Según Rabobank, los siete grandes exportadores —Unión Europea, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Australia, Brasil, Argentina y Uruguay— crecieron 2,2% interanual, con récord productivo en el tercer trimestre.
El aumento no fue solo en volumen, sino también en sólidos lácteos, lo que incrementó la presión sobre manteca, queso y leche en polvo.
Entre los factores explicativos aparecen costos de alimentación relativamente favorables, mejoras en eficiencia productiva y condiciones climáticas más benignas, incluso en un contexto de precios en origen debilitados.
¿Qué puede pasar en Argentina con la producción láctea?
Para los tambos argentinos, el desafío será doble: sostener eficiencia y productividad en un escenario internacional con valores en baja, pero sin perder competitividad.
Con un mercado global abastecido y perspectivas de exceso de oferta que podrían extenderse hasta 2026, la estrategia pasa por ajustar costos, mejorar indicadores productivos por vaca y fortalecer el posicionamiento exportador.
En un negocio donde un 2% adicional puede desatar un terremoto en los precios, la producción láctea vuelve a demostrar que no solo importa cuánto se produce, sino también cuándo y para quién.
FUENTE: OCLA