Investigadores de la Universidad de Pittsburgh han resuelto el enigma del comportamiento inusual del virus de la Influenza Aviar H5N1 en bovinos lecheros, según informaron. El estudio, publicado en Science Advances, detalla que los receptores específicos a los que se adhiere el virus se encuentran predominantemente en el tejido mamario, lo que explica por qué causó mastitis severa en lugar de afecciones respiratorias.
La Explicación Biológica del H5N1
Cuando la Influenza Aviar H5N1 comenzó a infectar ganado lechero en Estados Unidos a principios de dos mil veinticuatro, los veterinarios tuvieron dificultades para identificar la causa. El virus se manifestaba de manera diferente a lo esperado en otros mamíferos, provocando infecciones graves en las ubres y dejando el sistema respiratorio mayormente intacto. El Dr. Suresh Kuchipudi, presidente de Enfermedades Infecciosas y Microbiología en Pitt Public Health, señaló que la mastitis es una enfermedad clásica en animales de producción de leche, y el hallazgo de la Influenza Aviar como culpable fue una sorpresa.
La clave para entender este fenómeno radicó en la biología molecular de los receptores virales. Los virus de la influenza se unen a receptores específicos en las células. El equipo de investigación, en colaboración con Lauren E. Pepi, Ph.D., experta en glicómica de Harvard Medical School, utilizó múltiples técnicas para examinar cómo el H5N1 interactúa con diferentes tejidos. Descubrieron que el virus solo se unía a un subtipo específico de receptores de ácido siálico N-ligado, que estaban presentes en el tejido de la ubre pero casi ausentes en el tejido de las vías respiratorias.
Este descubrimiento no solo explica el brote en bovinos, sino que también podría ayudar a predecir cómo el H5N1 podría comportarse si se propaga a nuevas especies animales. Los investigadores creen que su enfoque puede permitir la detección preventiva de la susceptibilidad en diferentes especies y tejidos, anticipando si exhibirían síntomas respiratorios, mastitis o enfermedades neurológicas, como se observó en gatos.
El Dr. Kuchipudi enfatizó la importancia de evitar la leche cruda, destacando que la pasteurización destruye eficazmente el virus y reduce los riesgos ocupacionales para los trabajadores de las granjas.
FUENTE: ScienceDaily Veterinary