A casi tres décadas de su llegada al país, el Wagyu dejó de ser una rareza para posicionarse como un emblema de calidad. Impulsado por la genética y el manejo, este desarrollo gana terreno en distintos sistemas productivos, aunque mantiene su perfil de carne premium.
Wagyu, la genética que llevó la carne argentina a otro nivel
El Wagyu avanza en Argentina con innovación en genética bovina y nuevos cruzamientos que buscan potenciar calidad y adaptación productiva.
El productor ganadero y pionero en la introducción de esta raza en Argentina, Luis Barcos, repasó el camino recorrido y destacó su consolidación en mercados exigentes. “Cuando traje los primeros embriones hace 28 años no sabía qué iba a pasar. Hoy el Wagyu está en el tope de los mejores restaurantes del mundo”, afirmó.
Desde su establecimiento en Entre Ríos, Barcos subrayó que se trata de un producto de nicho, cuyo crecimiento responde más a la expansión geográfica que al volumen. “Nunca se vuelve masivo. Crece porque nuevos lugares lo incorporan”, explicó.
La comparación con otros productos de lujo ayuda a entender su posicionamiento. “Es como el vino: hay una gran diferencia entre uno común y uno de altísimo valor. El Wagyu ocupa ese lugar en la carne”, sostuvo. Incluso en restaurantes de gran escala, su participación sigue siendo limitada.
Nuevos negocios para el Wagyu
En paralelo, el desarrollo genético abre nuevas posibilidades. Actualmente se realizan cruzamientos con razas como Brahman, Brangus, Braford y Aberdeen Angus, en busca de combinar adaptación y calidad. “Todo puede pasar. El gran artesano del mejoramiento genético es el productor”, afirmó.
El aporte distintivo del wagyu es el marmoleado, resultado de su grasa intramuscular. Sin embargo, Barcos remarcó que la genética debe acompañarse con manejo para expresar su potencial.
Con más de 300.000 ganaderos en el país, el proceso de adopción es diverso. Mientras algunos innovan, otros siguen más tarde o no cambian. Esa dinámica, según el productor, define el rumbo de la genética bovina en Argentina.
En este contexto, el país cuenta con ventajas estructurales clave: clima, suelo, pasturas y conocimiento. Esto permite desarrollar carne de alta calidad en distintas regiones, siempre dependiendo del manejo.
Finalmente, Barcos confirmó una nueva edición del Campeonato Mundial de la Carne, que se realizará el 17 de septiembre y convocará muestras de todo el mundo, consolidando el lugar del wagyu en la escena global.
FUENTE: Valor Agro