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Regional

Uruguay y Paraguay impulsan la integración agrícola-ganadera eficiente

Especialistas de Uruguay y Paraguay compartieron experiencias en integración agrícola-ganadera y producción ganadera intensiva.

28 de agosto de 2026 - 12:51

Establecimientos de Uruguay y Paraguay están implementando estrategias de integración agrícola-ganadera para optimizar la eficiencia y la producción. Estas experiencias fueron presentadas por especialistas en una jornada organizada por CREA Región Córdoba Norte, destacando la adaptación a las nuevas condiciones del negocio y los desafíos regionales.

Isabel Erro, gerente de ganadería de un grupo empresarial uruguayo, y Mathias Weiler, gerente de un establecimiento paraguayo y miembro del grupo CREA Samu'u, compartieron sus visiones. Ambos expusieron las prácticas aplicadas en sus respectivas empresas para intensificar la producción y mejorar los resultados. Las presentaciones tuvieron lugar en el panel internacional “Capitalizando experiencias”, durante la jornada Ganadería Rentable, realizada en la Universidad Nacional de Córdoba.

Uruguay atraviesa un momento favorable para la ganadería, con una cadena cárnica que ha consolidado relaciones transparentes entre la industria y los criadores. Un factor clave en esta evolución fue el acceso a la cuota 481 en 2012, un cupo que permitió exportar carne vacuna de alta calidad a la Unión Europea con arancel cero. Este cambio generó una señal clara de la industria hacia la cadena, impulsando a los eslabones a ajustar sus procesos para responder a la demanda.

La integración agrícola-ganadera en Uruguay

En el caso uruguayo, esta transformación acompañó un cambio desde la agricultura hacia sistemas mixtos e integrados. La empresa, con casi 80 años de historia, comenzó con la agricultura y la comercialización de granos, evolucionando hacia un grupo diversificado. Inicialmente orientada a la agricultura, una sequía en 2018 mostró los límites de depender exclusivamente de esta actividad, lo que llevó a la firma a transformar parte de sus granos en carne. La expansión se aceleró con el arrendamiento de campos que incluían instalaciones de feedlot. Para 2026, proyectan alcanzar 50.000 cabezas.

El crecimiento de la ganadería impulsó la integración para aumentar la competitividad y conectar eficientemente la agricultura, la recría bovina y el engorde a corral. La empresa no realiza cría y maneja entre 7.000 y 9.000 terneros en recría, lo que representa menos del 20% de su capacidad de encierre en los feedlots. Por ello, trabaja con acuerdos con criadores y recriadores, apoyados en referencias de precio futuro. El feedlot se considera una pieza estructural del sistema, independientemente de los márgenes coyunturales.

El contexto de precios también favorece la intensificación, permitiendo incorporar granos en la recría y el feedlot. La recría se realiza con altas cargas y pastoreo rotativo sobre alfalfa, pasturas intensivas y campos naturales mejorados. Dada la aptitud agrícola de muchos de estos suelos, con un costo de oportunidad de entre 1.000 y 1.200 dólares por hectárea, la productividad ganadera debe ser muy alta para competir con los cultivos; de lo contrario, el lote vuelve a la agricultura. Los terneros ingresan a la recría con unos 170 kg y pasan al corral con entre 370 y 380 kg, alcanzando un peso de salida de entre 560 y 580 kg en el feedlot. La agricultura se planifica ahora según las necesidades del corral, utilizando maíz y cebada húmedos como base energética, y silajes y fardos de paja picada para fibra. La empresa busca profundizar el vínculo midiendo el aporte de los efluentes del feedlot a los lotes agrícolas.

Desafíos y recría bovina en Paraguay

En Paraguay, la menor disponibilidad de terneros genera presión sobre los sistemas de recría y terminación. Mathias Weiler señaló que a la reducción de vientres se suma una baja eficiencia reproductiva, con un índice de destete que ronda el 50% fuera de los grupos CREA. Ante este panorama, el establecimiento paraguayo concentró su estrategia en producir más kilos por animal y a mayor velocidad. A través de CREA, incorporó conocimientos sobre pasturas, balance forrajero y nutrición, lo que permitió más que duplicar la producción ganadera, pasando de 141 kg/ha en 2019/20 a 300 kg/ha en 2021/22, y alcanzando 313 kg/ha en 2025/26.

La estrategia frente a la variabilidad de precipitaciones fue ajustar la cantidad de animales a la oferta de forraje, preservando la ganancia individual. El análisis económico demostró que la ganancia diaria de peso es la variable con mayor impacto en el margen. Un animal que ingresa con 200 kg debe alcanzar aproximadamente 341 kg para cubrir los costos, lo que exige una ganancia promedio de unos 352 g/día. Una variación desfavorable del 10% en la ganancia redujo el margen un 36%, mientras que un aumento del 10% en los costos operativos lo redujo un 5%.

Uno de los cambios principales en el uso de las pasturas, como Gatton panic, fue la reducción de la altura de ingreso de alrededor de 60 a 35-40 cm, buscando una estructura que favorezca una alta tasa de consumo. La rotación se define por la recuperación de la pastura, no por un número fijo de días, con los animales permaneciendo un máximo de tres días. La suplementación se utiliza para corregir limitantes puntuales, como el desbalance energía-proteína en Gatton panic hacia marzo y abril. Los animales ingresan a la recría con unos 170 kg, y el ciclo completo, incluyendo la terminación intensiva a pasto, se extendió de un año a 14 meses. Los toros jóvenes en esta etapa obtuvieron ganancias cercanas a 1,3 kg/día y rindes de faena del 54,5 al 55%. La integración agrícola-ganadera también se asoció a los mayores márgenes brutos.

FUENTE: Contenidos CREA Ganaderia

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