Un criador de la provincia de Santa Fe busca desmitificar una creencia arraigada sobre la reproducción bovina de la raza Santa Gertrudis. Cristian del Fabro, de Villa Guillermina, sostiene que esta raza sintética, conocida por su rusticidad y adaptación a climas extremos, posee una fertilidad subestimada.
La Santa Gertrudis, originaria de Estados Unidos y desarrollada en el King Ranch de Texas alrededor de 1940, es la raza bovina sintética más antigua. Nació del cruce entre Brahman y Shorthorn para combinar calidad carnicera con resistencia al calor. En Argentina, se expandió desde la década de 1960, y la familia de Del Fabro la incorporó a su rodeo en el norte santafesino.
El productor argumenta que la idea de infertilidad de la Santa Gertrudis se gestó décadas atrás debido a un enfoque en la estética para exposiciones, descuidando las líneas de reproducción bovina. Sin embargo, asegura que la raza es noble en fertilidad, ganancia de peso, adaptación a climas extremos y calidad de carne.
Avances en genética bovina y adaptación climática
En su establecimiento de ciclo completo en Villa Guillermina, una región desafiante del Bajo Chaco conocida por sus altas temperaturas y condiciones extremas, Del Fabro cría, recría e inverna 100% con pasturas naturales. Afirma que, a pesar de las inclemencias climáticas y el servicio natural estacional, siempre obtuvieron excelentes resultados de reproducción bovina, con altos porcentajes de preñez y sin problemas de parto. Actualmente, cabañas del Litoral están incorporando genética bovina paraguaya y brasileña para optimizar aún más estos índices, lo que impulsa a Del Fabro a seguir invirtiendo en la raza.
Calidad de carne y proyecciones futuras
Cristian del Fabro, junto a su hermano, proyecta abrir su propia cabaña, 'Don Omar', con el objetivo de convertirla en un referente de la raza en la región. En su rodeo comercial, opta por cruzamientos con Brahman, Brangus o Angus, buscando animales más grandes y rústicos. De este modo, finaliza sus novillos de exportación únicamente a pasto natural en islas o esteros, logrando eficiencia y altos índices de calidad de carne incluso en condiciones extremas.
Además, destaca la calidad de la carne de Santa Gertrudis, probada a nivel mundial por su marmoleo y superioridad en competencias de área de ojo de bife, lo que la hace apta para el mercado internacional y sus exigencias. La experiencia de productores como Del Fabro busca revalorizar las características productivas de la Santa Gertrudis, demostrando su potencial en sistemas de producción exigentes y su contribución a la ganadería nacional.
FUENTE: Bichos de Campo