Cada 10 de julio se celebra en Argentina el Día Nacional de la Ganadería, reconociendo el papel histórico, económico y cultural que desempeña en el país. Sin embargo, lejos de conformarse con los logros alcanzados, el presente exige una mirada estratégica. La ganadería argentina debe redoblar sus esfuerzos en planificación, adopción de tecnología, innovación y, especialmente, en sanidad animal.
En una reflexión compartida por Fernando Matticoli, director comercial de CDV, se destaca que la prevención sanitaria, y en particular la vacunación, deja de ser un simple cumplimiento normativo para convertirse en una inversión inteligente. Las enfermedades clostridiales, la brucelosis y las infecciones respiratorias impactan directamente en la productividad. Controlarlas con esquemas de vacunación adecuados es una tarea conjunta entre productores, veterinarios y el Estado.
La importancia de la sanidad animal
Desde CDV, laboratorio argentino premiado en 2023 como el mejor de Latinoamérica, se impulsa esta visión integral. Más allá de los productos, su enfoque abarca la capacitación, el soporte técnico y la concientización para integrar cada decisión sanitaria a un modelo productivo sustentable.
La ganadería moderna no puede prescindir de la sanidad animal como eje estructural. Planificar en función de la categoría, la zona y el ciclo productivo permite reducir pérdidas, mejorar la eficiencia reproductiva y alargar la vida útil de los animales. Así, celebrar esta fecha es también reafirmar que proteger la salud del rodeo es asegurar el futuro de una actividad clave para el país.