Un análisis económico reciente realizado en la región Sudeste de CREA evaluó el impacto de integrar distintas actividades productivas. El estudio reveló que la ganadería de recría de compra combinada con agricultura posterior a la pastura resulta la alternativa financiera más conveniente para los productores.
Nicolás Pasman, asesor del CREA Arroyo Las Flores, presentó estos resultados durante una jornada técnica en Monte, Buenos Aires, donde comparó la tasa interna de retorno (TIR) y el valor actual neto (VAN) de cinco modelos bajo supuestos homogéneos.
“El VAN nos dice cuánto dinero devuelve la inversión una vez descontados los gastos y la tasa; la TIR es la rentabilidad efectiva del negocio”, explicó el especialista.
Los números de la carne
El relevamiento contrastó 3 esquemas ganaderos: cría, recría propia y recría capitalizada. La cría, demandante de mayor capital inicial, arrojó una TIR de apenas 0,19% aislada, indicando baja conveniencia frente a alternativas financieras. En el otro extremo, la recría capitalizada, con una estructura de inversión liviana, logró una tasa de retorno del 13%.
Sin embargo, el modelo destacado fue la recría de compra. Al trabajar con mayor escala y flujo de ingresos por la venta anual, este sistema alcanzó una TIR del 21%, superando ampliamente el costo de oportunidad del 3% fijado para el análisis.
El efecto en los cultivos
El estudio también midió el impacto en la agricultura. Se estimó un incremento de rinde del 11% tras incorporar pasturas, asociado a mejoras en la estructura del suelo. Este salto productivo elevó la rentabilidad agrícola del 5% (en rotación tradicional) al 18% en planteos posganaderos.
Al integrar las actividades, la recría de compra seguida por agricultura post pastura se consolidó como la opción ganadora, combinando la TIR más alta (21%) con el mayor valor actual neto. Incluso la cría mejoró su desempeño al integrarse en sistemas mixtos, elevando su rentabilidad al 4%
FUENTE: CREA