Ante la confirmación del fenómeno climático El Niño, que se extenderá hasta el otoño, el INTA emitió una serie de pautas para el manejo ganadero. Especialistas de la institución destacaron la importancia de anticipar los riesgos de anegamientos y crecidas de cuencas, que afectarán gran parte del país, para proteger la producción.
INTA: pautas de manejo ganadero ante excesos hídricos
Especialistas del INTA Cuenca del Salado recomiendan pautas de manejo de rodeos ante El Niño, priorizando infraestructura y sanidad animal.
Lucas Vagnoni, veterinario y técnico del INTA Cuenca del Salado, Buenos Aires, señaló que este escenario de abundante humedad y precipitaciones persistirá, lo que demanda una planificación estratégica en los establecimientos. Las recomendaciones abarcan aspectos de infraestructura, manejo productivo de las categorías y consideraciones sanitarias específicas para el contexto hídrico.
En cuanto a la infraestructura, Vagnoni sugirió realizar inversiones para mejorar los callejones, asegurando un buen acceso a los potreros y una circulación adecuada del ganado, lo que contribuye a su bienestar. Asimismo, aconsejó preparar lugares altos para eventuales emergencias, donde sea posible acopiar reservas de alimentos o concentrar la hacienda si fuera necesario. Durante la temporada de parición, que se encuentra al 50 %, es crucial contar con ambientes libres de barro, secos, altos y con buen drenaje. Para los lugares transitorios de descanso, se recomiendan entre 10 y 15 metros cuadrados por binomio vaca-ternero.
Manejo productivo y forrajes
El especialista enfatizó la necesidad de un manejo eficiente de los recursos forrajeros. Para ello, recomendó aprovechar en primer lugar aquellos recursos que podrían quedar inutilizados ante un eventual aumento de los anegamientos. Lo ideal es reservar las medias lomas y lomas con praderas para ser consumidas en diferido, optimizando así el uso de los forrajes disponibles y minimizando pérdidas en zonas más comprometidas por el exceso hídrico.
Sanidad animal en ambientes húmedos
Desde el punto de vista sanitario, Vagnoni alertó sobre la segunda mitad de la época de partos. Es fundamental incrementar las recorridas y prestar especial atención a las infecciones umbilicales, producto del barro y la humedad excesiva, así como a la presencia de diarrea neonatal. Consideró indispensable no descuidar la vacunación obligatoria contra el carbunclo, cumpliéndola en tiempo y forma.
Además, es recomendable incluir en el plan de vacunación pre-servicio vacunas contra leptospira, con su refuerzo al tacto en vacas preñadas, ya que los ambientes húmedos favorecen la aparición de esta enfermedad, que puede producir abortos en hembras no vacunadas. En las recrías, se debe monitorear la presencia de parásitos gastrointestinales y desparasitar de acuerdo con los valores de HPG (cantidad de huevos de parásitos gastrointestinales presentes en un gramo de heces). La clave reside en anticiparse y tomar decisiones preventivas antes de que las condiciones de humedad generen problemas productivos o de sanidad animal.
FUENTE: INTA Informa