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Asociaciones

Ganadería: nuevas oportunidades para integrar la cadena de valor

La integración de la cadena de valor en la Ganadería, impulsada por tecnología y modelos de asociación, ofrece un escenario de crecimiento para la Empresa.

21 de agosto de 2026 - 15:25

La ganadería argentina se encuentra en un escenario de oportunidades, impulsado por el avance tecnológico, la innovación y el desarrollo de modelos de asociación que permiten integrar a distintos actores de la cadena de valor. Este contexto favorece la búsqueda de alternativas productivas y la consolidación de acuerdos de largo plazo, elementos clave para la transformación del sector.

Rodrigo Bosch, miembro del grupo CREA del Este y consultor independiente, abordó estos aspectos durante una jornada ganadera organizada por la región Córdoba Norte de CREA en la Universidad Nacional de Córdoba. En su exposición, compartió la experiencia de una firma que integra recría, feedlot y comercialización de carne, trabajando con productores y carniceros asociados, y que ha comenzado a incorporar búfalos a su sistema productivo.

Bosch, con 22 años de trayectoria en la industria semillera en Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, trazó un paralelo con la transformación agrícola de las últimas tres décadas. Recordó la expansión de la soja tras la llegada de variedades RR en 1996, que, junto con la siembra directa, llevó el cultivo de 6 a casi 20 millones de hectáreas en Argentina. Sin embargo, enfatizó que la tecnología por sí sola no explica este crecimiento, sino que debe ir acompañada de una demanda que traccione el negocio.

Demanda y tecnología en la ganadería

El especialista señaló que, en el caso de la soja, la creciente demanda de China fue un motor fundamental. Un proceso similar ocurrió con el maíz hace alrededor de 20 años, cuando Estados Unidos impulsó la industria de molienda para etanol, generando una nueva demanda que convirtió a Brasil en un exportador clave. Estos avances se complementaron con tecnologías para el control de insectos, permitiendo la expansión agrícola a ambientes antes limitados.

Bosch destacó que la transformación agrícola ocurrió con menos herramientas que las disponibles hoy, como sistemas de gestión, conectividad satelital y tecnologías digitales. A su juicio, la ganadería actual enfrenta una oportunidad comparable. Tras recorrer una región ganadera en Estados Unidos, observó la reducción del stock bovino y la menor disponibilidad de carne. A diferencia de la agricultura, la producción ganadera tiene tiempos biológicos que limitan la velocidad de respuesta ante un aumento de la demanda. "Ante la falta de oferta, tenemos una demanda que puede traccionar el negocio durante muchos años, porque esto no se puede resolver de un día para el otro", afirmó. Herramientas como la caravana electrónica son cruciales para mejorar la gestión animal.

Un modelo de empresa basado en la asociación

Una de las claves del modelo presentado es su enfoque en la conexión entre personas y empresas y construyendo trascendencia familiar. Esta estrategia se traduce en asociaciones con diversos actores de la cadena. La firma engorda alrededor de 14.000 animales por año, considerando una rotación y media, y comercializa unas 2.000 toneladas de carne a través de 150 carnicerías. Para sostener esta producción, utiliza entre 8.000 y 9.000 toneladas de maíz aportadas por productores agrícolas asociados.

La decisión de concentrarse en la ganadería llevó a redefinir actividades, delegando la gestión agrícola propia en otras empresas CREA. También se establecieron acuerdos de suministro anual con otros miembros CREA, basados en reglas de formación de precio predefinidas, lo que elimina la necesidad de negociar en cada operación y fomenta relaciones de largo plazo. Esta filosofía se extiende al último eslabón de la cadena, trabajando con carniceros que producen parte de los animales que luego comercializan y avanzando en un proyecto de venta de carne a futuro.

Este proceso exige revisar paradigmas sobre el peso de faena, ya que muchos carniceros demandan medias reses de entre 90 y 100 kg, lo cual es poco conveniente para un feedlot que busca terminar animales de 350 kg de peso vivo. La búsqueda de acuerdos con la industria frigorífica, un sector concentrado, es fundamental. La apertura a nuevos socios también ha permitido acelerar inversiones, duplicando la capacidad del feedlot de 2.000 a 4.000 cabezas en 6 meses tras una jornada con inversores. Encuentros posteriores con carniceros también impulsaron las ventas.

Búfalos: una alternativa innovadora

Bosch enfatizó el rol de la innovación en el escenario actual. A diferencia de hace 30 años, hoy "está de moda" y se alienta a probar nuevas alternativas. En este sentido, mencionó el potencial de los búfalos. En Argentina existen alrededor de 400.000 de estos animales, y pueden representar una alternativa eficiente si se manejan con criterios productivos comparables a los bovinos.

La firma ha modificado parte de su estrategia productiva, incorporando 300 búfalos en 2025, que fueron manejados sobre pasturas de alfalfa y terminados en feedlot. "Los tratamos como si fueran vacas y los vendemos con la misma aceptación que las vacas, porque producen en serio: tienen ganancias cercanas a 1 kilogramo por día y la calidad de la carne es muy buena", afirmó Bosch. Esta experiencia abre una oportunidad para desarrollar una cadena bubalina, con potencial exportador y la posibilidad de ofrecer una carne similar a la vacuna a precios accesibles. La longevidad productiva de las hembras, que pueden permanecer hasta 20 años en producción frente a los 5 años de una vaca, es otra ventaja significativa que cambia la ecuación productiva.

FUENTE: Contenidos CREA Ganaderia

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