La peritonitis séptica representa un desafío crítico en la medicina veterinaria, asociada a una alta morbilidad y mortalidad. Un estudio de revisión reciente reúne los conocimientos actuales sobre estrategias de manejo terapéuticas perioperatorias para mejorar el pronóstico en pacientes veterinarios.
Este análisis destaca la importancia de la fluidoterapia como una estrategia terapéutica perioperatoria clave para mejorar el pronóstico en perros y gatos.
Los pacientes sépticos suelen presentar depleción del volumen intravascular, disminución del tono vasomotor, redistribución del flujo sanguíneo y disfunción microcirculatoria. Por ello, la reanimación inmediata con líquidos mediante cristaloides balanceados es fundamental para la hipoperfusión o el choque séptico. Se recomiendan al menos 30 ml/kg en las primeras 3 horas, aunque existe controversia sobre el riesgo de sobrecarga de líquidos. La reanimación temprana y adecuada, seguida de un manejo conservador tardío, se considera ideal en personas con sepsis y es un enfoque razonable para animales de compañía.
En pacientes veterinarios, la evaluación de la respuesta a la fluidoterapia puede realizarse mediante una prueba de sobrecarga, administrando rápidamente un bolo de 3 a 5 ml/kg y monitorizando la mejoría hemodinámica. Marcadores indirectos incluyen el tiempo de llenado capilar, el índice de choque, la presión arterial, la frecuencia cardíaca y el estado mental. Si la hipotensión (presión arterial media [PAM] 65 mmHg) persiste a pesar de la reposición intravascular, se recomiendan vasopresores como la norepinefrina (0,1–1 mcg/kg/min) para contrarrestar la vasoplejía.
Estrategias de fluidoterapia y tipos de soluciones
Aunque se recomienda una solución cristaloide isotónica y equilibrada para la reanimación inicial, muchos pacientes sépticos presentan hipoalbuminemia. En estos casos, y en aquellos que reciben grandes volúmenes de cristaloides, se sugiere la administración de albúmina. Dentro de los cristaloides isotónicos balanceados, hay productos que se destacan por su composición electrolítica similar a la del plasma, incorporando acetato y malato como precursores de bicarbonato, lo que puede reducir el riesgo de alteraciones ácido-base y desequilibrios electrolíticos.
Respecto a la terapia antibiótica, la administración temprana de antimicrobianos apropiados es prudente, aunque su impacto en la supervivencia no está claramente establecido en perros, mientras que en gatos con peritonitis séptica se ha observado una probabilidad cuatro veces mayor de supervivencia con esta terapia. En cuanto a la analgesia, el manejo del dolor debe priorizarse. Los opioides son de uso común, y la terapia multimodal puede ofrecer una analgesia superior con menos efectos adversos. Se deben evitar los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) debido al riesgo de lesión renal y ulceración gástrica.
La revisión también aborda el tratamiento quirúrgico, el mantenimiento de la anestesia y las posibles complicaciones, como la disfunción multiorgánica, coagulopatía o la sobrecarga de líquidos. Los autores concluyen que, si bien la evidencia es limitada, la guía recomienda un bolo inicial de cristaloides seguido de una titulación cuidadosa de la fluidoterapia, intervención temprana con analgesia adecuada, terapia antimicrobiana apropiada y nutrición enteral posoperatoria. Se requiere investigación adicional en perros y gatos para abordar las lagunas en la comprensión de la estrategia de reanimación ideal y el diagnóstico preciso de la peritonitis séptica recurrente.
FUENTE: Diario Veterinario