El Cannabis medicinal es una herramienta estupenda en el manejo del dolor crónico. Además, en procesos oncológicos el sistema endocannabinoide se manifiesta muy activo. Las sustancias cannabinoides pueden favorecer bloqueos, inhibiciones o circunstancias en las cuales sea propicia la activación de otros mecanismos que permiten regular, ya no la progresión del fenómeno oncológico sino una de sus consecuencias innegables, que es el dolor.
No existe posibilidad de atravesar un proceso oncológico sin dolor. Incluso en el caso de tumores que no sólo invaden por células, sino que liberan sustancias que pueden hacer que el paciente perciba más dolor que el generado, se probó que determinados elementos cannabinoides pueden favorecer su bienestar.
Si bien los colegas están dispuestos a la incorporación de los cannabinoides, es clave reflexionar. Argentina ha estandarizado dos tipos de semillas, por transgenia, que permiten con su cultivo obtener en la flor siempre los mismos cannabinoides. Estos pueden ser testeados y evaluados por sistemas de cromatografía que algunos laboratorios hoy pueden desarrollar. De tal manera podemos saber, por ejemplo, porcentajes de THC o CBD1.


