Actualmente el control de las enfermedades venéreas, como Trichomoniasis y Campylobacteriosis, se basa en la detección de los agentes en las secreciones prepuciales de los toros. Sin embargo, al momento de evaluar los animales, se plantean dificultades para identificar los toros positivos en el rodeo.
Las causas que podrían afectar la sensibilidad del diagnóstico se relacionan con las condiciones de muestreo a campo (presencia de barro, mangas en mal estado, lluvias), irregularidad en los
La técnica de biología molecular PCR aporta la tecnología necesaria para aumentar la sensibilidad y especificidad del diagnóstico, no solo es más sensible que el cultivo, sino que también se puede utilizar para descartar cultivos falsos positivos en toros, especialmente toros vírgenes.
plazos de repetición entre los muestreos, toros que no son muestreados en alguna oportunidad y aparecen por primera vez en el segundo o tercer muestreo, contaminación excesiva del material, problemas de manipuleo y remisión de muestra.
También se citan factores vinculados a las variaciones o ciclos poblacionales del número de Tritrichomonas foetus y Campylobacter fetus en la cavidad prepucial, edad de los toros infectados, ya que los animales adultos presentan mayor profundidad de las arrugas o criptas de la mucosa prepucial y peneana, y a la respuesta inmune de cada animal.
A raíz de esto y en conocimiento de la problemática, se realiza este estudio con el objetivo de evaluar con datos propios registrados entre los años 2005 y 2017, la prevalencia y la sensibilidad para la detección de animales positivos a estas dos enfermedades con el análisis de muestreos realizados en toros.
El comportamiento de las patologías a lo largo de los años con relación a la tasa de infección en toros es estable, siendo un 0.8% para T. foetus y 1 % en C. fetus.
Esto resulta de las muestras diagnosticadas positivas por visualización microscópica e inmunofluorescencia directa, las cuales se extrajeron de esmegma prepucial por diferentes técnicas (raspaje, aspiración con pipeta y lavaje) remitiéndose al laboratorio en medio de cultivo para T. foetus y en solución salina formolada para C. fetus. En el Cuadro N° 1 que completa este artículo se expresa el número de toros positivos por raspaje en porcentajes para cada enfermedad.
La sensibilidad de la técnica para el diagnóstico de T. foetus del 95.5% en los primeros tres muestreos, coincide con artículos relacionados en rodeos de Argentina, en C. fetus se observa que la sensibilidad alcanza un 97,6%.
Estos datos pueden ser comparados con trabajos realizados por el Ministerio de Asuntos Agrarios, Programa Plan Toros de la provincia de Buenos Aires.
Se puede observar que en el primer raspaje se detecta la mayor cantidad de animales positivos, siendo un 59.7% para la T. foetus y 67,1% para C. fetus, en el segundo muestreo 25% y 24,7%, llegando al tercer muestreo con un 10,8% y 5.8% respectivamente.
En la actualidad, la especificidad del cultivo de T. foetus está cuestionada debido a que otros protozoos clasificados como Tetratrichomonads sp., habitantes ocasionales de la cavidad prepucial de toros, especialmente vírgenes, resultan indistinguibles de T. foetus al microscopio óptico, necesitando de la confirmación de otras técnicas como PCR o microscopia electrónica.
Por otro lado, la infección dual en toros con T. foetus y Tetratrichomonads sp. es posible creando una complicación diagnóstica generando resultados dispares.
Estos datos demuestran la importancia de realizar sucesivos raspajes de acuerdo con los antecedentes de cada establecimiento.
En los establecimientos sin antecedentes de enfermedades venéreas, se deben realizar dos muestreos negativos consecutivos del 100% de los toros, y en aquellos donde se desconoce el historial de las enfermedades se recomienda un mínimo de dos o, preferentemente, tres muestreos negativos.
Ante la aparición de toros positivos, se recomienda realizar la cantidad de muestreos necesarios hasta obtener dos muestreos negativos consecutivos después del último positivo detectado. La toma de muestra deberá realizarse con un intervalo de tiempo de 10 días como mínimo, debido al recambio poblacional.
La realización de esta metodología, mediante muestreos prepuciales pre-servicio en toros con suficiente antelación, permite un reconocimiento precoz del problema, así como el desarrollo y aplicación de un plan sanitario adecuado.
Cuadro N° 1.
Toros positivos según Nº de raspaje período 2005/2017
Raspaje Nº
Trichomoniasis
Campylobacteriosis
n +
%
n +
%
1º
631
59,7
1092
67,1
2º
264
25
402
24,7
3º
114
10,8
94
5,8
4º
48
4,5
39
2,4
Total +
1057
100
1627
100
Conclusiones
Aunque con los sucesivos raspajes se logra incrementar la sensibilidad, en establecimientos con antecedentes de enfermedades venéreas muchas veces se requieren tres o cuatros raspajes para lograr eliminar los positivos, incrementando los costos y poniendo en dudas los resultados de la sanidad.
La técnica de biología molecular PCR aporta la tecnología necesaria para aumentar la sensibilidad y especificidad del diagnóstico, no solo es más sensible que el cultivo, sino que también se puede utilizar para descartar cultivos falsos positivos en toros, especialmente toros vírgenes (Campero et al., 2003; Corbeil et al., 2008; Parker et al., 2003a).
De acuerdo a lo descripto por Mc Millen et al., 2006, el ensayo de PCR Real Time es capaz de detectar hasta una sola célula por muestra de esmegma o moco cérvico vaginal, indicando una sensibilidad superior a la metodología de cultivo y microscopía de 2.500 y 250 veces superior en esmegma o moco respectivamente. Por otro lado, en este trabajo también se recalca una sensibilidad 500 veces superior a la metodología de cultivo seguido por ensayo de PCR convencional.