Marzo no pasó desapercibido para los técnicos del Senasa.
De hecho, tiempos de alerta se vivieron a raíz de la crisis de la carne adulterada en Brasil, surgida a raíz de la revelación de la denuncia sobre un esquema de corrupción entre frigoríficos y funcionarios del servicio sanitario oficial. Esto movilizó al ente local a reforzar sus controles bajo una vigilancia extrema.
Claro que esta no fue la única amenaza a la cual el Senasa debió prestarle atención: detectó una partida importada de semen equino congelado, infectado con el virus de la arteritis viral equina (AVE), al realizar controles en su puesto de frontera en el Aeropuerto de Ezeiza.“El procedimiento permitió impedir la reintroducción al país del virus de la AVE, y evitar de este modo las considerables pérdidas económicas que sufrió el país y especialmente el sector hípico, en los brotes de 2010”, sostuvieron.
Vale recordar que en aquella oportunidad, la introducción de semen equino congelado infectado con el virus dio lugar a la modificación del procedimiento de importación.
Hoy el Senasa está abocado en recordarle a los titulares de los establecimientos inscriptos como establecimientos rurales proveedores de ganado para faena de exportación UE, que deben dirigirse a la oficina local para validar la totalidad de los dispositivos aplicados sobre los animales existentes en su predio, antes del 1 de julio. Además, el organismo estuvo involucrado en la Resolución 28-E del Ministerio de Modernización. Por medio de ella, establece que desde el 15 de marzo pasado el Senasa deberá tramitar exclusivamente mediante el módulo de expediente electrónico del sistema de Gestión Documental Electrónica un total de 80 procedimientos (Ver nota adjunta).




