LOS ESPECIALISTAS VUELVEN EN MARZO DE 2014

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Eduardo Mateos, médico veterinario, especialista en anestesiología y medicina del dolor, forma parte del plantel de profesionales que arribaron a la radio por Internet que emite sus contenidos a través de hablandodelonuestro.com.ar a comienzos de 2013. Desde su habitual espacio virtual, Mateos resalta la importancia de la especialidad y justifica la centralidad de contar con un anestesista en cada intervención quirúrgica que se realiza.
«Hay que saber qué tipo paciente tenemos en frente, cuáles son sus condiciones de salud, qué cirugía se le realizará y cuáles son las drogas que tendremos a disposición para anestesiarlo», aseguró el veterinario que reside en Mar del Plata, Buenos Aires. Además de esto, y a lo largo de sus programas ya emitidos (todos disponibles en habalandodelonuestro.com.ar) realizó un recorrido por la especialidad, desde que se recibió en 1991: «En aquella época la anestesiología era muy básica, teníamos pocas drogas a disposición y no contábamos con los equipamientos que hoy sí tenemos. El auge empezó en el año 2000, con la aparición de nuevas herramientas. Además, se fueron implementando diversas técnicas y muchos colegas empezaron a incursionar en el tema».
Mateos ubica en la analgesia, la hipnosis y la relajación muscular, los tres pilares básicos de la anestesia: «Lo que se busca es que al paciente no le duela; queremos que se duerma y se relaje muscularmente».
Además, el profesional destacó la importancia de realizar estudios previos para poder categorizarlos correctamente. «Se revisa clínicamente, se realiza un análisis de sangre, una placa de tórax y una ecografía. Según la patología que está actuando, se piden determinados estudios. Luego se clasifican en estándares que van desde ASA 1 hasta ASA 5. El anestesista define qué estrategia usará cuando conoce al paciente», dijo y luego agregó que existen tantos protocolos como pacientes.
Por su parte, Mateos explicó los pasos en los que consiste una anestesia: «Se realiza una pre anestesia, cuando se seda al animal para que no llegue nervioso al quirófano. Luego, se lleva adelante la inducción, un mantenimiento y, por último, el rescate».
Si bien no existe una legislación que obligue a utilizar en una intervención a un anestesista, Mateos cree que la participación de éste es importante ya que jerarquiza el trabajo que el médico veterinario está haciendo: «Habitualmente, en veterinaria, el que hace cirugía hace de todo un poco y esto incluye la anestesia. El requerimiento de un especialista llega cuando se trata de un paciente crítico, con alguna patología determinada o geronte» sostiene Mateos.
El profesional entiende que el trabajo en equipo es fundamental y la participación del anestesista no sólo mejora la calidad de la anestesia en sí, sino que «permite al cirujano concentrarse solamente en operar».
Interesante fue también el repaso que Eduardo Mateos realizó en sus programas sobre la historia de la anestesia, con relatos que conmueven e ilustran el camino que la especialidad desarrolló para lograr el objetivo central de paliar el dolor del paciente.
«Cualquiera que haya realizado una anestesia en su consultorio y el animal haya sentido dolor, se dará cuenta que el paciente lo demuestra estando inmóvil o inquieto, inutilizando esa parte del cuerpo», cuenta Mateos mientras afirma que el deber ineludible del profesional es paliar ese dolor. Además, reconoce una ventaja en su tarea: «Uno sabe en qué momento surgirá el dolor y es por eso que se puede adelantar al mismo con una técnica de analgesia anterior, y de esa manera el control de problema es mucho mejor».
