Durante el 19 y 20 de agosto, autoridades del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) realizaron jornadas de trabajo con entidades rurales y productores en Chaco y Formosa. El objetivo fue debatir los cambios normativos y las nuevas disposiciones en materia de sanidad animal que impactan directamente en el sector ganadero de la zona.
Senasa y ganaderos debaten cambios en sanidad animal
El Senasa y productores de Chaco y Formosa abordaron cambios en la sanidad animal, incluyendo la vacunación antiaftosa y la trazabilidad.
La iniciativa, organizada en conjunto con la Confederación de Asociaciones Rurales de Chaco y Formosa (CHA-FOR) y Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), surgió como una demanda directa de los productores. Buscaba establecer un canal de diálogo directo con el organismo nacional tras una visita del presidente de CRA, Carlos Castagnani.
Los encuentros contaron con la presencia del vicepresidente del Senasa, Néstor Osacar, y del jefe del Programa Nacional de Fiebre Aftosa, Horacio Angélico. También participaron funcionarios de la Dirección de Sanidad Animal, la Regional Formosa, directivos de CHA-FOR, presidentes de sociedades rurales locales, representantes del Ministerio de la Producción y Ambiente provincial, entes sanitarios y productores de la zona.
Nuevas disposiciones en la campaña contra la fiebre aftosa
Uno de los ejes centrales abordados fue la actualización del esquema de vacunación contra la fiebre aftosa y el impacto de las nuevas normativas nacionales. Se detalló la medida que habilita a los veterinarios particulares a adquirir, aplicar y registrar las dosis. Ante la preocupación de los entes sanitarios por una eventual desfinanciación o sobrecarga operativa, las autoridades aclararon que los entes mantendrán su función de coordinar y consolidar la información para elevarla al Senasa. Los veterinarios privados asumirán la responsabilidad directa de las dosis que apliquen y quedarán sujetos a las mismas auditorías que enfrentan los entes.
Para operativizar esta medida, los profesionales independientes contarán con un usuario y contraseña en el sistema SIG Trámite para la carga de datos, delimitando claramente las responsabilidades normativas. En cuanto al calendario oficial, se expusieron las fechas fijadas por el Senasa: del 15 de febrero al 15 de marzo para la campaña general, y una segunda etapa a partir del 1.° de junio orientada únicamente a la categoría terneros.
Si bien los productores del norte señalaron las limitantes operativas que impone este cronograma por coincidir con el periodo de parición y servicio, el organismo fundamentó los objetivos epidemiológicos y las exigencias para mantener el estatus sanitario nacional ante mercados de exportación como la Unión Europea y Estados Unidos. Para resolver la situación de la zafra de comercialización en febrero, se acordó la implementación de una vacunación estratégica sobre los terneros destinados a venta que no reciban segunda dosis, salvo que sean categorizados previamente como novillitos.
Avances en trazabilidad y otros programas de sanidad animal
En Pirané, la segunda parte del taller estuvo orientada al repaso de programas de sanidad animal de alto impacto en la región, como Brucelosis, Garrapata, Sanidad Equina y Trazabilidad. Néstor Osacar expuso sobre las nuevas medidas que buscan flexibilizar y simplificar los trámites productivos para los pequeños productores y pequeñas unidades de explotación.
Adicionalmente, se anticiparon los detalles del CisTrazaVet, un sistema en desarrollo diseñado para el seguimiento de medicamentos veterinarios y principios activos restringidos por exigencias internacionales. Desde el organismo se transmitió tranquilidad a los productores al confirmar que insumos de uso habitual en la ganadería local, como la ivermectina, continúan aprobados por los mercados compradores.
Finalmente, en materia registral, se dio respuesta a las inquietudes sobre los establecimientos de vía pública o pastaje (RENSPA callejón). El Senasa ratificó que mantendrá la registración de estas existencias, aclarando que su función es exclusivamente sanitaria y de localización geográfica de la hacienda para intervenir ante eventuales emergencias, de manera independiente a la situación dominial o de tenencia de la tierra.
FUENTE: CRA